Exportaciones de México a Canadá y EU
México ha ganado terreno en el mercado estadounidense y ya supera con amplia ventaja a Canadá como proveedor. En enero, su participación en las importaciones de bienes de Estados Unidos alcanzó 16.3%, frente al 10.9% de Ottawa, esa diferencia le da más peso en la mesa y cambia el tono de la conversación.
Desde el frente mexicano, el mensaje es de confianza. Sergio Barajas, especialista en comercio exterior de Basham, Ringe y Correa, considera que el país llega con una posición sólida, no solo por la experiencia del equipo negociador, sino por la profundidad de la integración productiva que se ha construido durante décadas.
“México está bien representado, con Marcelo Ebrard al frente y con un equipo técnico que ha trabajado estos temas durante años”, señala.
Esa base no es nueva, se formó a lo largo de más de 30 años de integración, primero con el TLCAN y después con el T-MEC. En ese tiempo se consolidó una red de inversiones, plantas y cadenas de suministro que conecta a los tres países y que hoy limita cualquier cambio brusco.
Desde esa posición, Ebrard ha buscado construir puentes dentro del propio gobierno estadounidense. No todos piensan igual. Algunas agencias priorizan la estabilidad regional, otras la migración o la seguridad. Entender esas diferencias es parte del trabajo.
Su lectura de Trump es que no se trata solo de comercio; Estados Unidos atraviesa un cambio de fondo, donde la prioridad ya no es la globalización, sino la seguridad y el control de sus cadenas de suministro.
Pero cambiar reglas de fondo, como las de origen, implicaría afectar sus propias operaciones. “Si se plantearan ajustes de ese nivel, Estados Unidos estaría impactando sus propias inversiones”, advierte Barajas.