El especialista destacó que dentro del crédito al consumo, que aglomera a las tarjetas de crédito, los préstamos personales y de nómina así como los de auto, estos últimos son el que tienen un mejor dinamismo y se ha generado una recomposición de esta cartera, ya que los montos prestados superan a los créditos personales.
El responsable de este sólido crecimiento de doble dígito en los créditos de auto es, por una parte, la compra que hizo hace un par de años Inbursa por Cetelem, una Sofom dedicada a este tipo de créditos.
Inbursa se convirtió en el segundo jugador más importante dentro de los bancos que dan este financiamiento tras la compra.
El año pasado, BanCoppel entró a este segmento tras la compra de la cartera de crédito de CI Banco, la institución que tras se acusada de lavado de dinero, tuvo que vender sus activos. La compra implicó para este banco la entrada de 27,000 clientes nuevos.
Pero Soto advierte que más allá de esta compra, el mercado automotriz es bastante competitivo. "La necesidad de crédito es amplia por el tema del incremento en los precios de los de los automóviles", destacó.
Los créditos de auto son también atractivos para los bancos, ya que se trata de un bien duradero y en caso de incumplimiento, hay un auto que puede responder.
El índice de morosidad de los créditos de auto es de 1.29%, una tasa por debajo del 2.17% que tienen en promedio los créditos.
"Hay que mencionar que es un sector competido. La banca naturalmente es el jugador fuerte por excelencia, pero también hay instituciones financieras no bancarias que compiten en este segmento", dijo.