Al interior de este componente, la inversión en maquinaria y equipo de origen nacional cayó 1.62% mensual, hilando siete meses de retrocesos, mientras que la de origen importado descendió 2.79%.
En contraste, la construcción mostró un crecimiento marginal de 0.11% mensual tras la caída de enero. Sin embargo, el segmento no residencial, que es clave para la expansión industrial y manufacturera, volvió a mostrar debilidad con una contracción de 0.13%.
A tasa anual, la inversión fija bruta se contrajo 3.58% en febrero, con lo que acumuló 18 meses consecutivos en terreno negativo, la racha más prolongada desde el periodo entre noviembre de 2018 y febrero de 2021.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que las caídas en la inversión responden “a la percepción de deterioro en el estado de derecho y la incertidumbre respecto a la relación comercial con Estados Unidos”. La especialista advirtió que esta debilidad limita la capacidad productiva del país y, por ende, el crecimiento económico de largo plazo.
El deterioro fue más severo en maquinaria y equipo, que cayó 9.10% anual, su mayor retroceso para un febrero desde 2020. Destacó especialmente la debilidad de la inversión nacional, con una contracción de 13.62%.
Las cifras también mostraron una divergencia entre el gasto público y privado. En cifras originales, la inversión privada cayó 5.42% anual en febrero, mientras que la pública avanzó 3.5%.
Consumo privado suma dos retrocesos mensuales
Por otro lado, el consumo privado en el mercado interior cayó 0.46% mensual en febrero, sumando dos meses consecutivos de retrocesos, algo que no ocurría desde finales de 2024.
La disminución estuvo impulsada por una caída de 0.89% en el consumo de bienes nacionales y de 0.26% en servicios nacionales. En contraste, el consumo de bienes importados repuntó 1.90%.