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México se desacopla de EU por caída de inversión y auge de la IA

Mientras EU crece más de 2%, México enfrenta contracciones y 17 meses de debilidad en inversión fija, lo que rompe su histórica convergencia económica.
mié 06 mayo 2026 05:55 AM
El fin de la sincronía: por qué el éxito de la economía de Estados Unidos ya no garantiza el crecimiento de México
La inversión fija en Estados Unidos creció más de 6% en el primer trimestre. Y, al desagregar los datos, la inversión no residencial se incrementó 10.4%, en su tasa anualizada, su mayor alza en casi tres años. El impulso estuvo principalmente respaldado por las inversiones en infraestructura y gasto relacionado con Inteligencia Artificial. Al contrario, en México, la inversión fija acumula 17 meses en terreno negativo. (Veronaa/Getty Images/iStockphoto)

La economía mexicana ha crecido históricamente al ritmo de la expansión de Estados Unidos. Sin embargo, últimamente se ha observado una divergencia. Los datos muestran que en dos de los últimos cuatro trimestres, el PIB de México registró contracciones a tasa anual, a pesar de que la economía estadounidense avanzó a ritmos superiores al 3%, un nivel que México no alcanza desde el tercer trimestre de 2023.

En la última lectura, el PIB de México se contrajo 0.8% a tasa trimestral y anotó un crecimiento marginal de 0.1% en su comparación anualizada. En contraste, la economía estadounidense se expandió 2.0% a tasa trimestral anualizada. El gobierno mexicano atribuye el bajo desempeño a presiones externas, pese al crecimiento de las exportaciones.

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Recientemente, Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda, atribuyó el bajo crecimiento de la economía mexicana a los “cambios relevantes de la política comercial de Estados Unidos y los conflictos en Medio Oriente”. Sin embargo, las exportaciones mexicanas han ido en aumento con un crecimiento anualizado del 17.9% hasta marzo; impulsadas por envíos manufactureros (19.4%), particularmente en equipos y aparatos eléctricos y electrónicos. Esto se explica, en parte, por la tasa arancelaria preferencial de México frente a otros países.

Al mismo tiempo, la economía de Estados Unidos continuó su expansión durante el primer trimestre del año, con un 2% a tasa trimestral anualizada. Y a pesar de que se vislumbran retos como la desaceleración en el gasto de consumidores, que creció 1.6%, desde el 1.9% anterior, los expertos anticipan que el empuje del gasto en inteligencia artificial puede hacer que el PIB potencial de Estados Unidos se expanda en el mediano y largo plazo.

“El impulso en las importaciones (estadounidenses), junto con el crecimiento de los inventarios mayoristas y minoristas, sugiere que las empresas continúan reconfigurando existencias ante una demanda interna que se mantiene resiliente”, señaló Monex sobre la reactivación del comercio en la economía estadounidense.

De acuerdo con los pronósticos del Fondo Monetario Internacional, para 2026, se espera un crecimiento del PIB de Estados Unidos de 2.3% anual (-0.1 menos que la perspectiva previa). No obstante, hacia adelante, analistas como Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señalan que el crecimiento estadounidense se verá potenciado por aumentos del gasto en IA y la creciente productividad que resultará de dichas inversiones. Incluso prevé que, en la próxima década, la economía más grande del mundo vuelva a crecer a tasas anuales de 3%.

Un vínculo fuerte, pero que está cambiando

Pese a ello, “sigue habiendo un fuerte vínculo entre la economía norteamericana y la mexicana, visible en las exportaciones”, explicó Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco Ve por Más. En el primer trimestre destacó que las exportaciones manufactureras no automotrices continuaron creciendo, mientras que el sector automotriz sigue afectado por aranceles específicos. Sin embargo, el dinamismo externo ya no logra compensar las debilidades internas.

"La divergencia entre México y los Estados Unidos realmente se explica por factores como la debilidad en la inversión fija, que responde a un contexto de incertidumbre interna y comercial, y a un consumo privado que parece desacelerarse ante la atonía en el empleo", señala el economista.

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Los datos explican que, en enero, la inversión fija cayó 1.1% mensual y a tasa anual registró una contracción de 2.2%, hilando diecisiete meses en terreno negativo. Este deterioro tiene implicaciones más profundas. Según un análisis de Banco Base, México enfrenta una “trampa de estancamiento”, caracterizada por menor inversión, caída en la productividad, debilitamiento institucional y alta informalidad.

En Estados Unidos cambian los motores de crecimiento

“En Estados Unidos el crecimiento ha descansado más en servicios, en gasto público, en inversión tecnológica y en México tradicionalmente ese traspaso de crecimiento estadounidense se daba vía manufacturas. Ahora, aunque el PIB de Estados Unidos crezca 2%, como ocurrió en el primer trimestre, eso no necesariamente implica un impulso de la misma proporción que era en el pasado para las manufacturas mexicanas y por lo tanto para el PIB”, explicó Gerónimo Ugarte, economista en jefe de Casa de Bolsa Valmex.

En Estados Unidos, el impulso tecnológico se refleja ya en los datos. Por ejemplo, la inversión no residencial en ese país creció 10.4% trimestral, con un fuerte componente en equipos y productos intelectuales, vinculados a la digitalización y la IA.

El arrastre que ha tenido en México se puede observar con el aumento de las exportaciones hacia Estados Unidos, principalmente de componentes electrónicos o de computadoras. No obstante, como han advertido en ocasiones anteriores, este tipo de exportaciones no tienen suficiente valor agregado como para impactar positivamente en el crecimiento del PIB en su conjunto.

Por ejemplo, el crecimiento exportador total fue impulsado por este segmento, mientras el sector automotriz cayó alrededor de 17.23% durante el primer bimestre de 2026, en comparación con el mismo periodo del año anterior.

“Pareciera que México está cambiando hacia equipo de cómputo… pero estamos regresando a un modelo de maquila de exportación con bajo valor agregado", señala Siller, y explica que en México se importan los insumos del equipo de cómputo, se ensamblan y se envían a Estados Unidos, a través de esquemas de triangulación que no impactan positivamente en el empleo, la inversión y el crecimiento.

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La incertidumbre del T-MEC no es la única razón

Ugarte Badwell explica que la incertidumbre en torno a las exportaciones y, en particular, a la revisión del T-MEC, está debilitando uno de los principales motores de transmisión del crecimiento entre Estados Unidos y México. Este entorno ha llevado a que empresas posterguen decisiones de inversión mientras esperan mayor claridad sobre reglas de origen, contenido regional y mecanismos de cumplimiento, lo que a su vez reduce el dinamismo de sectores clave.

Y añade que con una inversión más cautelosa o selectiva, el efecto multiplicador sobre empleo, construcción industrial, proveeduría local y manufactura pierde fuerza, incluso en industrias estratégicas como la automotriz, que si bien sigue siendo un pilar exportador, ya no genera el mismo arrastre sobre el resto de la economía que en ciclos anteriores.

“Cuando hay más incertidumbre de estas exportaciones, la inversión es menor y las exportaciones pueden también acoplarse a un ciclo de menor producción industrial o una desaceleración en Estados Unidos”, advierte.

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