"El mundo digital necesita sus monedas y si no hablas el mismo lenguaje, pues no vas a poder avanzar", dijo. "En Japón ya más del 60% de sus transacciones las realizan con stablecoins".
Murat destacó que la iniciativa que presentó es una "calca" de la ley Genius que se promulgó en julio del año pasado en Estados Unidos, un país que representa el 30% de la economía global.
El senador destacó que en el marco de la renegociación del T-MEC, esta es una oportunidad para alinear la regulación entre los países en materia de pagos.
"Lo único que agregamos en la iniciativa fuera de la Ley Genius es la parte de las sanciones", apuntó. Por ahora la ley se limita al sistema de pagos, pero la idea es escalar la ley gradualmente conforme se genere confianza en el sistema.
Murat destacó que con un sistema financiero que evoluciona e innova, este tipo de regulaciones tiene que venir acompañada de una buena regulación para darle certeza a los consumidores.
"Hay una serie de actores que quieren participar y la máxima autoridad es el Banco de México", explicó. "Necesitamos tener un buen consenso de todo el sector para llegar unidos y, por supuesto, construir con el Banco de México esta certeza".
En el reporte de estabilidad financiera de diciembre pasado, Banco de México destacó el crecimiento de las stablecoins.
"A diferencia de otros activos virtuales, cuyos precios se caracterizan por una alta volatilidad derivada de su naturaleza especulativa y de la ausencia de fundamentos económicos, las stablecoins incorporan en su diseño mecanismos que intentan mantener un valor estable frente a monedas fiduciarias o canastas de activos", apuntó.
Sin embargo, destacó que su diseño también las expone a potenciales riesgos de mercado, liquidez, crédito y operativos, vinculados a la calidad y volatilidad de los activos que los respaldan y a la solidez de sus emisores, así como su participación de mercado, lo que plantea interrogantes sobre sus implicaciones para la estabilidad financiera y los sistemas de pago.
Banxico señala que el uso de las stablecoins se ha extendido al envío de remesas hacia economías en desarrollo, debido a la ausencia de opciones con costos y tiempos de transacción comparables.