Dónde pesa más el agro mexicano
Un reporte de México ¿Cómo vamos? indica que 35% de las verduras frescas disponibles en Estados Unidos proviene de importaciones y México aporta 69% de ese suministro. Arizona, Texas, Michigan y Ohio figuran entre los principales compradores.
La dependencia es aún mayor en el tomate mexicano, ya que 70% del suministro estadounidense provino de importaciones y México concentró 90% de ese volumen. En frutas frescas, California importó más de 2,000 millones de dólares en berries mexicanas durante 2025. Además, las importaciones pasaron de representar 17.3% de la disponibilidad de frambuesas en 1994 a 82.3% en 2024.
El aguacate mexicano también es clave: 88.4% de los aguacates consumidos en EU fueron importados. En bebidas alcohólicas, Florida, Kentucky, Nueva York e Indiana muestran una fuerte dependencia de los destilados mexicanos. Mientras tanto, en Illinois, la cerveza lidera las importaciones agrícolas desde México.
EU crece
Mientras México pierde impulso en el mercado estadounidense, los productos de Estados Unidos sí crecieron, aunque es un leve repunte.
Las exportaciones agrícolas de Estados Unidos a México crecieron 1.4% durante 2025 respecto al año anterior y avanzaron otro 3% entre enero y abril de 2026 frente al mismo periodo de 2025.
El crecimiento se concentró en carne de cerdo, productos lácteos, fruta fresca, frutos secos, huevo y bebidas alcohólicas.
La relevancia de esta relación comercial explica por qué una parte importante del sector agrícola estadounidense se ha convertido en uno de los principales defensores del T-MEC.
La Coalición Agrícola para el T-MEC , integrada por organizaciones agrícolas y empresas agroalimentarias de Estados Unidos, afirmó recientemente que el acuerdo comercial representa uno de los logros más importantes de la administración Trump y un motor económico para agricultores y comunidades rurales.
El grupo destacó que los funcionarios estadounidenses han mostrado disposición para renovar el acuerdo con mejoras específicas y expresó confianza en que la administración alcance un entendimiento con México y Canadá que beneficie a los tres países.
La defensa del tratado tiene un fuerte componente económico. Las ventas agroalimentarias de Estados Unidos a México rondan los 30,000 millones de dólares anuales y representan cerca de 18% de las exportaciones agrícolas estadounidenses.
Sin embargo, no todas las voces en Washington comparten esa visión.
Mientras algunas organizaciones impulsan la continuidad del acuerdo, productores y legisladores estadounidenses mantienen la presión contra las importaciones mexicanas.
Miembros republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes, incluidos integrantes del Comité de Agricultura, enviaron una carta al representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, en la que solicitaron medidas para atender lo que consideran una competencia desleal en el mercado agrícola.
Los legisladores argumentan que numerosos productores estadounidenses de frutas, verduras y frutos secos enfrentan una presión creciente por el aumento de las importaciones que coinciden con las temporadas de cosecha locales y que llegan al mercado con precios iguales o incluso inferiores a los costos de producción estadounidenses.
En la carta señalaron que las importaciones de frutas y verduras frescas de México han aumentado más de 550% desde 2001, impulsadas por ventajas de costos y marcos regulatorios distintos a los de Estados Unidos.