La preocupación también alcanza al sector privado. La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) consideró que la decisión de Washington abre una nueva etapa de negociación y llamó a conducir las revisiones con responsabilidad, visión de largo plazo y diálogo permanente para preservar la confianza que convirtió a América del Norte en una de las regiones más competitivas del mundo.
El organismo advirtió que prolongar la incertidumbre puede modificar la planeación de inversiones, particularmente entre las empresas que participan en las cadenas regionales de suministro, incluidas compañías estadounidenses instaladas en México.
Las proyecciones económicas ya reflejan ese escenario.
En su actualización macroeconómica del segundo trimestre de 2026, HR Ratings asumió que el T-MEC permanecerá vigente bajo revisiones anuales hasta 2036. Con ese supuesto redujo su expectativa de crecimiento para México de 1.5% a 1.1% y también recortó el crecimiento potencial de largo plazo de 1.85% a 1.5%.
La calificadora advirtió que el principal riesgo no radica en la desaparición del acuerdo, sino en un eventual endurecimiento de las reglas de origen. Si Estados Unidos exige una mayor proporción de contenido estadounidense en industrias estratégicas, las cadenas regionales pueden reconfigurarse, disminuiría la participación de insumos producidos en México y el valor agregado nacional perdería espacio.
Incluso con una economía estadounidense que HR Ratings proyecta crecerá 2.5%, ese impulso difícilmente bastará para acelerar la actividad económica mexicana mientras persistan la incertidumbre comercial y la debilidad de la inversión.
La cautela también aparece entre los analistas del sector privado consultados por el Banco de México.
En su reciente encuesta, la mediana del pronóstico para el crecimiento del PIB en 2026 permaneció en 1.1%, mientras que para 2027 se mantuvo en 1.8% y para 2028 en 1.9%. Ninguno de esos años supera el umbral de 2%.
El clima para los negocios también perdió optimismo. La proporción de especialistas que espera una mejora en los próximos seis meses cayó de 33% a 28%, mientras quienes anticipan un entorno sin cambios aumentaron de 55% a 63%. Apenas 8% considera que hoy es un buen momento para invertir, frente a 53% que opina lo contrario.
La incertidumbre ya dejó una factura.
De acuerdo con cálculos de Oxford Economics para la Cámara de Comercio Internacional, citados por Expansión, la volatilidad de la política económica estadounidense redujo 6.8% la inversión empresarial en México durante 2025. Eso equivale a 17,400 millones de dólares en proyectos perdidos o pospuestos.
El estudio ubicó a México como la economía más vulnerable del grupo analizado por su elevada dependencia del comercio exterior, su integración con Estados Unidos y su exposición a los flujos internacionales de capital.
Si la incertidumbre persiste durante la revisión del T-MEC, Oxford Economics estima que la inversión puede recortar otro 10.8%, equivalente a 30,200 millones de dólares. Sumado al impacto registrado en 2025, el costo potencial alcanzaría 47,600 millones de dólares.