Detalló que la disposición provoca que empresas que tengan márgenes de medio punto porcentual, un punto y dos puntos, van a pagar tasas efectivas de impuestos de 50%, 100% y 200%. “Hay algunos sectores que están trabajando, y si ganan un peso, tienen que pagar dos pesos de impuestos, lo que provoca una descapitalización de las empresas que trabajan formalmente”, expuso Andrade.
Además, dado que actualmente la parte exenta de sueldos y salarios ya no es deducible (en un 47% o 53%), aplicar el límite sobre las deducciones totales generaría una duplicidad en la no deducción, detalló Martín Aguayo Solano del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP).
Las condiciones afectarían el flujo de capital de las empresas haciendo adecuaciones para el desarrollo y mejora de infraestructura, innovación y capacidad instalada.
Ricardo Cervantes Vargas del Consejo de Empresas Globales, explicó que además de las limitaciones, una de las adecuaciones que se plantea para la Ley del ISR, es que se limita la capacidad de endeudamiento que tienen las empresas, al restringir la posibilidad de que sean deducibles los intereses que paguen cuando estos excedan del 20% de la utilidad fiscal neta.
“Hasta el día de hoy, esa capacidad de endeudamiento que se trae de una norma antiabuso internacional que es del 30% de la utilidad fiscal. Con esta reducción a 20 estamos disminuyendo 33% la capacidad que tienen las empresas para endeudarse, y la forma natural, por lo menos en el caso de las empresas globales, así sucede para poder invertir en el país; a través de deuda, ¿no?”, expresó el representante del Consejo de Empresas Globales.
Impacto a manufactura e industria automotriz
En representación del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (Index), acudió Fernanda Padilla quien explicó que limitar las deducciones destruiría la viabilidad financiera para pequeñas y medianas empresas que operan bajo el esquema Shelter (utilizado por pymes extranjeras para operar en México sin constituir una filial).