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Estas son las empresas mexicanas que han 'resucitado'

La Comer, Vitro, Altos Hornos de México y Homex son casos de empresas que llegaron a declararse en concurso mercantil, pero que hoy han retomado el camino del éxito.
Resucitadas
Gracias a sus planes de reestructuración las empresas han podido salir del hoyo en el que estaban.

Ya sea por efectos de una crisis en el sector o malas decisiones de negocios, algunas empresas han estado al borde de la quiebra, pero resucitaron y hoy están más que vivas.

Federico Hernández, socio de servicios de reestructuración de KPMG México, explica que cuando una empresa se apega a la protección de quiebra o concurso mercantil, “lo que hace es que legalmente se limita la acción de los acreedores para demandar, llevarse activos o clausurar la empresa. El espíritu es que la empresa siga operando, que no se pierda el valor de la empresa y que se llegue a un acuerdo”.

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Apegarse a esta protección cuando están en problemas ha permitido que las compañías salgan adelante, hagan frente a su situación y, una vez sanas, retomen el camino del éxito.

Estas son cinco de esas empresas:

La Comer

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En 2008, Comercial Mexicana sufrió las consecuencias de apostar por la compra de futuros del dólar. La especulación la llevó al borde de la quiebra, pero un programa de reestructuración enfocada en reducir deuda y vender activos hizo que la empresa saliera adelante.

Ocho años después de aquella amarga experiencia, Comercial Mexicana le vendió a Soriana 143 tiendas y cambió su nombre a La Comer. Esta nueva empresa solo se quedó con los formatos que están dirigidos a una población con mayor poder adquisitivo: City Market, Fresko y Sumesa.

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Su estrategia le permite ser la cadena de supermercados que cotiza en Bolsa con el mejor avance en sus márgenes de ganancia y en sus ventas.

Vitro

Al igual que Comercial Mexicana, Vitro sufrió el embate de los derivados en 2008 y también estuvo al borde de la quiebra, pero luego de cuatro años de disputas legales, la empresa regiomontana llegó a un acuerdo con sus acreedores.

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En 2015, Vitro vendió su negocio de envases para bebidas y alimentos a Owens-Illinois. Con esta operación la empresa redujo su tamaño —50% de sus ingresos provenían de ese negocio—, pero eso le permitió terminar de pagar su deuda y enfocarse en sus otros negocios.

Altos Hornos de México

En 2016, Altos Hornos de México (Ahmsa) puso fin a una suspensión de pagos, proceso que la empresa venía enfrentado desde 1999, cuando la crisis por la que pasaba el sector siderúrgico llevó a la deuda de la empresa a niveles impagables. Su deuda ascendía a 1,900 millones de dólares y para hacer frente a sus compromisos la acerera inició un proceso de reestructuración de deuda con sus acreedores.

Algunos de esos acreedores emprendieron acciones judiciales contra Ahmsa, por lo que en mayo de ese mismo año se amparó bajo la ley de suspensión de pagos. Casi dos décadas después y luego e dimes y diretes de ambas partes, la mayoría de los acreedores de la acerera aceptaron su plan que consiste en pagarles, como máximo en un plazo de 3 años, 1,700 millones de dólares.

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Con este movimiento, la empresa le da la vuelta a la página y vislumbra un nuevo futuro.

Homex

En 2013, la tormenta perfecta azotó a las empresas desarrolladoras de vivienda en México y es que el gobierno anunció un nuevo plan de desarrollo de vivienda en la que se anunciaba un menor subsidio y la revisión de los terrenos que las empresas tenían para construir casas.

Para ese entonces, la buena racha que traía el sector llevó a las empresas a aumentar sus deudas e invertir en proyectos que luego no se vendieron. Homex no se salvó y en abril de 2014 presentó su solicitud para entrar a concurso mercantil.

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Tan solo un año después, la firma salió del bache gracias a su reestructuración financiera y recibió una capitalización por 1,750 millones de pesos y dos líneas de crédito por 1,850 millones de pesos con Lagatus. Esta inyección de dinero le permitió a la empresa reactivar sus operaciones.

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