"México tiene un modelo muy particular, donde tiene una planta que se encarga de reciclar estos envases para el sistema de Coca-Cola en México y en la que es accionista. En otros países no cuenta con plantas como esta pues contratan un servicio a terceros", señaló Miguel Ángel Laporta, director de sustentabilidad de la empresa.
En la conferencia de prensa, el directivo sugirió que sería positivo aplicar un impuesto sobre los envases PET no reciclables, para desincentivar su uso. Más tarde, en un comunicado, la empresa aclaró que sus palabras fueron una idea, pero no una propuesta formal. "No promovemos, ni impulsamos leyes, impuestos o regulaciones en cualquier materia. Lo que hacemos es proponer un enfoque social, técnico, y de responsabilidad compartida entre los diferentes actores sociales de la cadena de acopio y reciclaje. Esta propuesta se llama “Mundo Sin Residuos”, que va a recolectar y reciclar el equivalente al 100% de los envases vendidos para 2030, asimismo, para ese año, nuestros envases contarán con un contenido mínimo de 50% de material reciclado (actualmente estamos en un 27% de contenido de material reciclado en nuestros envases)", señaló la compañía.
En 2018, Coca-Cola México produjo más de 85,000 toneladas de resina al año y recuperó más de 120,000 toneladas de plástico en la planta de PetStar en Toluca, que rebasa el 100% de su capacidad.