Juan Manuel Franco Gallardo, integrante de la comisión fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, explica que los concesionarios pueden colocar unidades con tasas de IVA de 8% siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos, como que los establecimientos tengan su domicilio fiscal en la región con una antigedad no menor a 18 meses a la entrada en vigor del decreto, aplicable a personas físicas y morales.
Manuel Valencia, académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), señala que este estímulo puede beneficiar principalmente a las personas físicas, debido a que las figuras morales ya cuentan con un esquema para deducir el impuesto en la adquisición de vehículos.
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La presidenta de la UCAN refiere que esta medida también ha servido para contrarrestar en cierta medida la importación de vehículos provenientes del otro lado de la frontera, considerada por la industria como una amenaza, tanto de manera legal como ilegal. Según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), en 2018 la importación legal aumentó 12.6% respecto al año previo, y aunque no hay una cifra a nivel nacional respecto a los autos ‘chocolate’, casos como el de Baja California preocupan al sector.
“En Baja California sigue creciendo el número de unidades que andan circulando ilegalmente, porque no hay un control. Hubo un censo que hizo el gobierno del estado que, cerrando números, se registraron como 140,000 unidades en Baja California. El año anterior era un poco menos”, dice Cabrera.