Kristin Dziczek, investigadora de las áreas de industria, laboral y económica de CAR, explica que el impacto en ventas de una huelga para una armadora puede ser relativamente bajo si el paro es de corto plazo, en un escenario en el que la compañía tenga un suficiente inventario e, incluso, los trabajadores pueden compensar con horas extra la producción perdida, además de recuperar parcialmente los salarios perdidos una vez que regresen a trabajar.
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Sin embargo, cuando una huelga dura más de una semana, se hace más desafiante compensar la producción perdida y los costos comienzan a acumularse, tanto para la compañía como para el sindicato. “Entre más dure el paro de labores, mayor es el impacto para las empresas y trabajadores en la cadena de suministro, así como para la economía en general”, refiere.
Pero el impacto real podría ser difícil de determinar. Dziczek agrega que cada puesto laboral en la producción de vehículos, motores, transmisiones y otros componentes, impulsa a otros 10.5 trabajos en la economía estadounidense, de los cuales 3.2 son de la industria de proveedores.