Las metas de la Ley de Transición Energética prevén que México debe alcanzar 25% de su generación eléctrica a través de energías limpias, llegar a 30% en 2021 y a 35% en 2024. Pero los grandes consumidores (centros de carga) debían llegar a menores porcentajes en lo particular (5.8% para 2019, 7.4% para 2020 o 10.9% para 2021), debido a que no se iban a contabilizar las centrales de CFE, ni algunas que ya existían de los particulares.
Las modificaciones que propone la Sener, sin embargo, trastocan todo este panorama y elevan las metas de cumplimiento de un día para otro, según algunos comentarios emitidos. “Los centros de carga verían incrementada su obligación de CEL para 2020 pasando de 7.4% a por lo menos 27.4%, lo cual tendría un incremento en sus costos de CEL de por lo menos 370%”, dice Régulo Salinas, presidente de la Comisión de Energía de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).
Los objetivos para las empresas se elevarán de 5.6% a 30.3% en 2019, y de 7.4% a 31.1% en 2020, coincide Alfonso Hernández, abogado regulatorio de Acciona.
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Las empresas privadas también piden considerar que estos cambios pueden implicar daños a sus proyecciones económicas al momento de participar en el mercado eléctrico mexicano, debido a que las inversiones en las nuevas centrales limpias, que se han construido tanto tras las subastas ahora canceladas como con proyectos para clientes particulares, pueden verse afectadas por la caída abrupta que implicará la entrada de estos nuevos certificados.
“En el corto plazo, el agregar este 22.2% de energías limpias va a inundar con un monto que va a exceder entre cuatro a cinco veces el que ahora existe, y esa sobreoferta va a anular el mercado de CEL”, dice Jorge Armando Gutiérrez Vera, presidente Cogenera México.
Si bien las subastas de largo plazo de la CFE incluían tanto el precio por cada megawatt (MW) de las nuevas centrales como el costo del CEL que iba aparejado, las empresas privadas deben buscar por su cuenta cumplir con estas metas, mientras que las plantas podían vender su capacidad excedente junto a estos certificados a otros clientes.
“Lo anterior también resulta un perjuicio a derechos de terceros que han hecho o están haciendo inversiones en generación limpia teniendo como incentivo el reconocimiento y pago del CEL, además que como consecuencia habría una sobreoferta siendo el resultado un valor nulo”, dice Lorena Martínez Mejía, gerente de temas regulatorios de Enel Green Power México.
La Asociación Mexicana de Energía Solar y la Asociación Mexicana de Energía Eólica también han pedido a la Conamer que frene la aprobación por la vía rápida que pide Sener de este acuerdo, debido a que las modificaciones afectan a las inversiones de sus agremiados. Otras empresas como Zuma Energía o IEnova también se han manifestado por abrir el debate dentro de la Conamer.
El director general de la CFE, Manuel Bartlett, defendió la propuesta realizada por secretaría durante su comparecencia en la Cámara de Diputados el viernes, al considerar que la eléctrica nacional debe tener la opción de tener nuevos CEL a través de sus plantas hidroeléctricas o la nuclear de Laguna Verde.