Lee: Pemex se debate entre refinar o importar más gasolina ante la caída del petróleo
La Secretaría de Energía (Sener) sigue con los trabajos de esta infraestructura que la administración actual considera clave en su objetivo de incrementar la producción nacional de gasolinas y otros productos refinados del petróleo, para frenar las importaciones de estos combustibles.
Pero las cifras de ventas de combustibles y de refinación de productos de Pemex muestran una caída importante en febrero, días antes de que se desatara el desplome en los mercados internacionales, y que se empezaran a aplicar medidas de distanciamiento social en México a causa del coronavirus.
La producción de petrolíferos en las seis refinerías de Pemex promedió 580,355 barriles diarios en febrero, la menor cifra mensual desde al menos 1990, según cifras de Sener. El dato supone una caída del 19% anual respecto a febrero de un año antes y de 18.7% comparado con el mes pasado.
Pemex había logrado elevar la elaboración de derivados del crudo durante el año pasado frente a 2018, pero este mes de febrero resultó en un golpe atrás para las plantas de la petrolera estatal, que no logra elevar el índice de utilización de las refinerías que ronda el 30% de la capacidad total del sistema.
La refinería ha enfrentado las críticas y escepticismo de los analistas y agencias de calificación debido a que consideran que el proyecto rebasará el costo de 8,000 millones de dólares (mdd) estimado por el gobierno, y no quedará lista para 2022, como se prometió.
Pero los efectos de la pandemia del coronavirus a nivel mundial y en México, junto al desplome de los precios del crudo , han puesto al negocio de la refinación a nivel mundial en uno de sus peores momentos en años, lo que debe ser una señal de alarma para que el gobierno reconsidere parar o cancelar este proyecto, coinciden los analistas consultados.
“Ningún proyecto de ese tamaño se ejecuta en 3 años, y el alza del tipo de cambio va a subir el costo inicial. El presupuesto de hace un mes hoy ya no se va a tener”, dice Érick Sánchez Salas, asociado de la consultora IHS-Markit