Estas carencias se vieron acentuadas con la insistencia del gobierno federal de tener un precio de venta en torno a los 130 mdd, a través de “declaraciones falsas” que “asustaron a los clientes”, advierte la fuente, que habló bajo condición de anonimato.
“Teníamos un interesado de un país árabe que quería hacer una oferta, pero al día siguiente (el presidente) Andrés Manuel López Obrador salió y dijo que no iba a vender por menos que el valor del avalúo de 135 mdd (…) El cliente dijo: ‘No me interesa ofertar, porque esto no huele bien’, y se retiró”, dijo.
El avalúo actual de 72 mdd resulta alto si se le compara con la respuesta que ha tenido entre los potenciales compradores, pues en el mejor de los casos la oferta ha sido de 65 mdd, lo que representa menos de la mitad del precio de referencia de los avalúos tomados en cuenta.
“No hay compradores para este avión al precio del avalúo, hay por 60 mdd a 65 mdd, nada más”, advirtió la persona con conocimiento del proceso de venta.
Este medio solicitó el posicionamiento del INDAABIN y de Banobras, pero hasta la publicación de este texto no se había obtenido respuesta.
¿Qué dicen los especialistas?
El avalúo de la aeronave al día de hoy coincide con las estimaciones de especialistas del sector.
Eddy Pieniazek, analista de la consultora Ishka Global, apunta a que el valor de la aeronave se situaría en un rango de entre 60 y 90 mdd desde el valor planteado por 130 mdd, principalmente por tratarse de un modelo relativamente viejo para la industria –de 2010–, aunado a que se trata de un equipo pensado para las necesidades de un jefe de Estado.
“Este es el mercado más difícil para vender un avión. En este caso, la demanda es limitada por su configuración, y cuando la hay, se buscan precios razonables, ya que los interiores, por ejemplo, están diseñados de manera única, por lo que puede ser difícil recuperar su costo”, indicó.