La caída se debe principalmente al cierre de las operaciones en Europa y por la depreciación de algunas monedas, como el peso argentino- frente al peso mexicano.
La empresa decidió retirar su guía 2022 anteriormente publicada, “debido a la incertidumbre y volatilidad ocasionada por la pandemia del COVID-19, haciendo imposible determinar estimaciones futuras confiables”, pero Torrado anticipó que “dado que tuvimos dos buenos meses en el primer trimestre y para el segundo trimestre en abril las ventas fueron mínimas y la reapertura de tiendas será gradual en mayo y junio, pronosticamos que el segundo trimestre será materialmente peor que el primero”, anticipó Torrado.
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“Los últimos meses han sido un gran desafío para Alsea, como lo han sido para cualquier empresa de nuestro sector. Conforme las medidas de contingencia se levanten y se reanude la actividad económica, creemos que el mundo después del COVID-19 brindará muchas oportunidades y permitirá a Alsea aprovechar sus fortalezas y volver a la rentabilidad y al crecimiento esperado”, concluyó Torrado.
La firma señaló que al cierre del primer trimestre de 2020 cuenta con 3,800 millones de pesos en efectivo. De los cuales están repartidos entre los distintos países que opera: 64% para México; 20%, España; 7%, Colombia; 5%, 4% y 0.2% entre Chile, Argentina y Uruguay.
En el trimestre, la empresa dispuso de líneas de corto plazo por 1,200 millones de pesos en México y 10 millones de euros en España. “Adicionalmente, se cuenta con líneas comprometidas hasta por 60 millones de euros para disponer conforme sea necesario de acuerdo a la solvencia de la operación en Europa y de igual forma, 1,700 millones de pesos disponibles en México”.
Con esto, el apalancamiento de la empresa, medido como su deuda neta como proporción de su Ebitda, pasó de 2.9 veces al cierre de 2019 a 3.5 veces, un nivel todavía considerado sano por los analistas.