Estos resultados, que en un contexto prepandémico parecerían desastrosos, hoy no lo son tanto si se comparan con los obtenidos por algunas marcas premium, como Jaguar o Acura cuyas ventas bajaron 90%, y con los de otras marcas de volumen cuya estrategia comercial no apunta a las flotillas, como Hyundai, Kia, Honda y Peugeot, que registraron descensos superiores al 70%.
Las ventas de Mazda, que en los últimos años ha reenfocado su estrategia comercial para posicionarse como una marca premium dentro del segmento de volumen y que no tiene una oferta flotillera, cayeron 55%. Una muestra de que el mercado también recompra una marca que ofrece un buen servicio posventa.
Entre todas las marcas, JAC fue la que registró la menor caída: durante abril comercializó 137 unidades, 43.2% menos que en abril de 2019 cuando vendió 241. Esta marca, que llegó a México en marzo de 2017 de la mano de Inbursa y de Giant Motors, ha impulsado una estrategia basada en modelos ensamblados en México, muy equipados y con precios bajos. El crossover Sei 2 cuesta menos de 300,000 pesos.
Rosales resalta que, en general, las marcas pudieron aprovechar y atender las nuevas necesidades del mercado gracias a que, en el último año, se enfocaron en mejorar la capacidad de ejecución de las ventas a distancia, utilizando las tecnologías de la información y encontrando una mayor confianza de los consumidores para solicitar el financiamiento vía remota.
Un ejemplo de ello es Lincoln, la marca premium de Ford, que desde principios de mes diseñó una estrategia para poder vender sus modelos de forma remota que incluía videollamadas de demostración, pruebas de manejo a domicilio y la posibilidad de empezar a pagar en julio. Gracias a esto, las ventas de la marca solo cayeron 57.8% en abril.
El sector acumula en el primer cuatrimestre del año la venta de 331,580 unidades, lo que representa una disminución de 23.12% en comparación al primer cuatrimestre de 2019, cuando se registró la venta de 431,346 unidades.
Ante ello, la AMDA ha solicitado la inclusión del sector automotriz dentro de las actividades esenciales para poder reanudar operaciones en los pisos de venta. “La venta de vehículos puede reanudarse con un bajo riesgo sanitario. El gremio se encuentra preparado para adoptar los protocolos sanitarios más adecuados”, dijo Rosales.