México tiene una capacidad instalada para producir hasta cinco millones de vehículos al año: en 2019, se ensamblaron 3.77 millones de unidades y se esperaba que este año el país pudiera rozar el umbral de los 4 millones, gracias a una mayor demanda de los mercados exportación. Pero tras el desplome en la demanda global de vehículos, en medio de la pandemia de coronavirus, las expectativas de las armadoras se han derrumbado y ahora esperan producir unos 2.6 millones de vehículos, un volumen similar al alcanzado en 2011.
“El resultado final dependerá de cómo se comporte la demanda en los mercados de exportación, sobre todo el de Estados Unidos”, dijo en videoconferencia Fausto Cuevas, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, quien estima que la exportación de vehículos caerá 33%, hasta los 2.3 millones de unidades, desde los 3.33 millones exportados en 2019.
Impacto en la cadena
En México hay una veintena de complejos dedicados a la producción de vehículos, que a su vez demandan componentes a otras 1,500 plantas de autopartes instaladas en el país.
Pero tras una esperada reducción en la demanda global de vehículos, Oscar Albín, presidente de la Industria Nacional de Autopartes, ya estima una caída de 32% en el valor de la producción de componentes en México, hasta los 66,594 millones de dólares, similar a lo alcanzado en 2009.
“Estamos prácticamente regresando diez años atrás, esperamos que no nos tome otros diez regresar a los montos que teníamos en 2019, de 97,000 millones de dólares”, dijo Albin en la videoconferencia.