“Ha sido muy complejo. Hemos tenido que echar mano de financiamientos bancarios para poder pasar a otra etapa. Con la pandemia nos dimos cuenta que era necesario considerar otras opciones que no habíamos considerado: el mercado online. Son aprendizajes importantes, costosas y muy difíciles”, expresa.
Antes de la contingencia, Espinosa no se preocupaba por subirse al barco digital. Sabía que existía, pero su foco de atención estaba 100% en los canales físicos y en los eventos de moda.
Cómo no hacerlo. Espinosa es originario de Taxco, Guerrero, la Cuna de la Plata, y siempre ha estado rodeado de artesanos joyeros, cuyo arte nace de la vista y el tacto. Para él, ver el brillo y los detalles de las piezas y probarlas frente a un espejo es parte fundamental de la experiencia de compra.
Recuerda que a los 17 años comenzó un pequeño negocio de joyas. Pero fue hasta los 23 años cuando decidió entrar de lleno en el mundo de la orfebrería. Así que viajó a Santa Mónica, California, para estudiar en el Gemological Institute of America, una institución dedicada a la investigación y formación en el campo de la gemología y joyería. Después fue a Italia, donde aprendió Historia del Arte, y luego se especializó en Marketing, en Nueva York.
Regresó a México, convencido de querer dedicarse a crear joyas. Su primera colección, Hielo Mate, estuvo inspirada en un estilo geométrico y minimalista pero no tuvo la respuesta que esperaba. Sin embargo, le ayudó a entender que el camino no sería del todo fácil, ya que cada mercado tiene su estilo.
En 1997 abrió su primera joyería. Una tienda monomarca que se ubica en el centro de Puebla. De ahí, abrió otra tienda en la Ciudad de México y logró entrar a mercados como España, Francia, Nueva York, Italia, Suiza, Rusia. Posteriormente, empezó a asistir a las grandes ferias de la moda: Vicenza, en Italia; Basilea, en Suiza y JA, en Nueva York.
Espinosa ya no era el joven soñador que un día salió de Taxco para formarse. Su nombre comenzaba a colarse en la industria de la moda y el lujo. En 2004, Palacio de Hierro le dio la bienvenida, y poco a poco comenzó a tener más presencia en otros mercados, entre ellos el de Medio Oriente y el asiático. Y la reina Letizia, la modelo Kendall Jenner, la actriz Salma Hayek o la cantante Shakira han usado sus joyas. Hoy su propia marca tiene presencia en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México y en el museo Victoria & Albert en Londres.