Mientras en el periodo de enero a junio de 2019 se movieron 61.5 toneladas de mercancías, en el mismo periodo de 2020 fueron 58.9 toneladas, una pérdida de apenas 2.6 millones de toneladas en términos absolutos, y que en términos relativos fue inferior a la de otros medios como la carga aérea –que se contrajo 26% en el mismo periodo– y la portuaria, que cayó 12.4%, aunque de momento no hay una cifra consolidada para el autotransporte de carga.
En este dinamismo incidieron dos factores. Por una parte, las empresas que transportan los mayores volúmenes –Ferromex y Kansas City Southern de México (KCSM)– tuvieron caídas marginales, explica Pedro Canabal, socio de comercio exterior de Baker Tilly y académico de la Universidad Panamericana.
“De las siete concesionarias que hay, las que tienen 85% del mercado están prácticamente en línea con semestre anterior”, dijo haciendo referencia al ajuste de 1.2% de Ferromex y de 3.1% de KCSM.
A pesar de esto, el decremento en las exportaciones ferroviarias fue otro factor que presionó el movimiento de mercancías, con una caída de 11.1% sumando poco más de 10 millones de toneladas.
“Esto se debió al paro que hubo en las líneas de producción, especialmente en la industria automotriz. En abril hubo caídas de 90% en la producción de vehículos, por supuesto esto impacta directamente al medio de transporte, de hecho es sorprendente que no haya sido más de 11%”, agregó el especialista.