El presidente ejecutivo aseguró que el volumen del estudio, en el que participarán hasta 60,000 personas, es típico de ensayos de vacuna y lo suficientemente grande para detectar efectos secundarios inusuales.
"Con esto vas a hallar eventos muy inusuales", sostuvo. Dijo que el lanzamiento gradual previsto, que priorizará los grupos de riesgo, daría más garantías para las personas que estarán cubiertas por los planes de los gobiernos en una etapa posterior.
Hay casos documentados con anterioridad de mielitis transversa después de una vacunación, pero no se ha establecido una relación concreta entre la condición y las inyecciones, coinciden expertos. Por ejemplo, la Clínica Mayo, con sede en Estados Unidos, concluye que hasta el momento la asociación no es lo suficientemente fuerte como para justificar limitaciones a cualquier vacuna.
Una revisión de casi 40 años de publicaciones en inglés, publicada en 2009 en la revista Lupus, encontró 37 casos de mielitis transversa asociados con vacunas para la hepatitis B, para el sarampión, las paperas y la rubéola, y para el tétanos, la difteria y la tos ferina, entre otras.
Las vacunas continuaron en el mercado, dijo Stephen Evans, profesor de farmacoepidemiología de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.
Asociar tal respuesta autoinmune a un único factor como una vacuna es problemático, sostuvo, dado el número de factores inmunológicos, hormonales y ambientales en juego.