La Generación Z , integrada por personas nacidas entre 1997 y 2012, tiene cada vez mayor peso en la sociedad. Su influencia ya se refleja no solo en la cultura y las redes sociales, sino también en el comercio, la publicidad y los patrones de consumo, donde se ha convertido en un público clave para las marcas.
Las claves para que las marcas conecten con la Generación Z y no pierdan relevancia
Sin embargo, conectar con esta generación representa un reto para las empresas. El estudio Matices Zin Filtro , realizado por VML México, analiza qué elementos hacen que una marca resulte relevante para la Generación Z y cuáles pueden dejarla fuera de la conversación.
¿Qué marcas consume la Generación Z?
De acuerdo con el estudio, las marcas que logran conectar con la Generación Z son aquellas que no se limitan a vender productos, sino que participan en la cultura y encuentran nuevas formas de relacionarse con sus consumidores.
En contraste, algunas marcas de consumo masivo enfrentan el reto de renovar sus fórmulas y formas de comunicación. Para este grupo, repetir los mismos códigos y momentos de consumo puede hacer que una marca pierda relevancia frente a propuestas que perciben como novedosas y cercanas a su realidad.
El estudio también identifica la relevancia que han adquirido algunas marcas de nicho, que han logrado ampliar su alcance a partir de elementos como la novedad, la autenticidad y una mayor cercanía con determinados valores y códigos culturales de los jóvenes.
Entre las marcas mencionadas en el análisis aparecen Spotify, Farmacias Similares, Coca-Cola, Doritos, Takis, Mercado Libre, Netflix, Apple, Nike, Adidas, Amazon, Snickers, Nu, NARS, Temu, BAIT, Liverpool y Bacardí, entre otras. Su presencia en el estudio no implica un orden de preferencia ni constituye un ranking de las marcas favoritas de la Generación Z.
En el caso de las bebidas alcohólicas, el estudio identifica señales de fatiga y cambios culturales en los hábitos de consumo de esta generación. La relación con estas categorías también puede estar vinculada con espacios de socialización y elementos culturales como la música, más que con una afinidad directa hacia una marca específica.
¿Qué hace que una marca pierda relevancia entre la Generación Z?
El estudio señala que para la Generación Z no basta con que una marca sea conocida o tenga una presencia constante. La forma en que comunica, los códigos que utiliza y su capacidad para mantenerse cercana a la realidad de los jóvenes también influyen en la relación que establece con ellos.
El distanciamiento no surge de falta de conocimiento, sino de que muchas marcas siguen usando códigos tradicionales o narrativas que ya no les hablan. Si no aportan algo nuevo, real o coherente con su vida, simplemente dejan de ser parte de la conversación.
Este cambio también está relacionado con una transformación en los hábitos de consumo y en la manera en que esta generación se relaciona con determinadas categorías. Algunas que durante años tuvieron una fuerte presencia entre generaciones anteriores muestran señales de fatiga o cambios culturales entre los consumidores más jóvenes.
En particular, el estudio identifica señales de cambio en categorías como alcohol y preservativos, pero no plantea un rechazo absoluto hacia estos productos. Más bien, apunta a una modificación en la manera en que la Generación Z se relaciona con ellos y con los códigos culturales que históricamente los acompañaron.
La conclusión es que las marcas enfrentan el reto de mantenerse relevantes sin recurrir a fórmulas repetidas. Para conectar con esta generación, necesitan entender los cambios en su vida cotidiana y construir narrativas que resulten pertinentes, auténticas y coherentes con su realidad.
¿Quiénes son la Generación Z y cuántos años tienen?
La Generación Z está conformada por las personas nacidas aproximadamente entre 1997 y 2012. En 2026, esto significa que sus integrantes más jóvenes tienen alrededor de 14 años, mientras que los mayores ya superan los 29.
Se trata de una generación que creció prácticamente en paralelo con la expansión del internet móvil, las redes sociales y la vida digital. A diferencia de los millennials, no recuerdan un mundo sin smartphones, plataformas de streaming o redes sociales, lo que ha marcado profundamente su forma de informarse, relacionarse, consumir y entender la realidad.
La Generación Z se caracteriza, en términos generales, por una mayor conciencia social y ambiental, una relación más crítica con el consumo, una preferencia por la inmediatez digital y una mayor sensibilidad hacia temas como la salud mental, la diversidad y la autenticidad. También muestra patrones distintos frente al trabajo, el entretenimiento y las marcas, privilegiando la coherencia entre discurso y acciones.
Sin embargo, es fundamental subrayar que, aunque la Generación Z comparte ciertos rasgos y tendencias, no se trata de un grupo homogéneo. Está conformada por jóvenes de contextos culturales, sociales y económicos muy distintos, con realidades, intereses e incluso ideologías que no siempre coinciden.
Por ello, más que hablar de una sola Generación Z, es más preciso entenderla como un conjunto de grupos diversos, atravesados por múltiples identidades y experiencias, en el que cualquier análisis solo puede ofrecer aproximaciones y no generalizaciones absolutas.