El mercado mexicano del café atraviesa una nueva etapa de competencia. En los últimos dos años, una oleada de cadenas internacionales ha reforzado su presencia en el país, atraídas por una base de consumidores joven, urbana y con hábitos de consumo ya consolidados.
Marcas como Tim Hortons, Juan Valdez y Costa Coffee han intensificado la disputa por ubicaciones estratégicas, precios y propuestas de menú, sobre todo en centros comerciales y zonas corporativas, donde el flujo de consumidores garantiza volumen y visibilidad.
Esta competencia creciente ha ampliado las opciones para los clientes. Hoy conviven desde bebidas tradicionales hasta propuestas especializadas, con rangos de precio más amplios y formatos de tienda que buscan adaptarse a distintos momentos de consumo.
En medio de ese entorno más saturado, Starbucks se mantiene como el jugador dominante del sector en México. La cadena, operada por Alsea, conserva su participación gracias a una estrategia que va más allá del producto y que se apoya en experiencia, escala y consistencia.