La industria automotriz de Coahuila atraviesa un periodo de ajustes que ya dejó despidos y abrió una discusión más amplia sobre el empleo en la región sureste del estado. Mientras las autoridades laborales confirman recortes en plantas clave, desde el sector empresarial surgen alertas sobre posibles efectos en cadena que podrían extenderse a otras actividades económicas. En ese contexto, General Motors Ramos Arizpe se convirtió en el principal punto de referencia para entender qué ocurre con el empleo industrial en la entidad.
1,900 despidos en Coahuila, ¿qué pasa con General Motors?
Recortes en General Motors y reacomodos en el sector automotriz
En el centro de los ajustes laborales registrados en Coahuila aparece General Motors Ramos Arizpe. La Secretaría del Trabajo del estado precisó que hubo 1,900 trabajadores despedidos, y negó que existan recortes adicionales. Esta información fue dada a conocer durante conferencias ofrecidas a medios de comunicación locales.
Según explicó la titular de la dependencia, Nazira Zogbi Castro, los movimientos observados en General Motors corresponden a distintas etapas de un mismo proceso, y no a nuevas bajas. La funcionaria añadió que la empresa ha planteado opciones de relocalización laboral en otras áreas o plantas para parte del personal involucrado.
Además de este caso, la Secretaría del Trabajo confirmó que otros 2,500 trabajadores fueron reubicados en seis plantas industriales durante las últimas semanas. Cinco de estas se localizan en la Región Sureste, donde los ajustes se registraron en Martinrea, Lear, LG Magna y Vuteq, mientras que en Piedras Negras el movimiento ocurrió en la planta Utility.
Zogbi Castro indicó que una parte de los trabajadores separados iniciará o continuará su proceso de jubilación, el cual será acompañado por la Secretaría del Trabajo y la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, como parte del seguimiento institucional a estos movimientos laborales.
Alertas sobre más despidos y efectos en otros sectores
En paralelo a las cifras oficiales, empresarios del sector servicios advirtieron sobre un escenario de mayor alcance para la economía regional. Durante encuentros con medios de comunicación locales, Héctor Horacio Dávila Rodríguez, presidente de una de las asociaciones de Hoteles y Moteles en Coahuila, anticipó una posible oleada de despidos que, dijo, podría extenderse más allá de la industria automotriz.
“Me les voy a adelantar, la empresa Stellantis va a despedir a 1,200 gentes, ahora en febrero-marzo los van a sacar, ya no aguanta la planta, no se está vendiendo”, aseguró el empresario. En ese mismo contexto, estimó que la región Sureste podría enfrentar entre 8,000 y 9,000 personas sin empleo en los próximos meses.
Dávila Rodríguez vinculó este escenario con el llamado “efecto Trump”, la incertidumbre arancelaria y la eliminación del subsidio a los autos eléctricos en Estados Unidos, factores que, señaló, impactan al clúster automotriz más importante del país y terminan por reflejarse en otros sectores.
“Hay algunos trabajadores que se van a acomodar en la construcción del tren y otros proyectos que se van a dar, pero sí, 8 mil gentes nos está pesando; va a sobrar gente en el área de comercio, hoteles y restaurantes”, afirmó.
Empresarios piden cautela
Desde el sector empresarial, la lectura del momento es distinta. En declaraciones ofrecidas también a medios de comunicación locales, Alfredo López Villarreal, presidente de Coparmex Coahuila Sureste, sostuvo que no existe información oficial que respalde un despido de 1,200 trabajadores en Stellantis, y subrayó que ni la empresa ni la Secretaría del Trabajo del estado han comunicado un ajuste laboral de esa magnitud.
El dirigente reconoció que el turismo de negocios atraviesa una etapa de menor dinamismo, pero advirtió que la baja ocupación hotelera no puede utilizarse como un indicador directo de despidos industriales cuando no hay anuncios formales por parte de las compañías.
López Villarreal alertó que la difusión de cifras no confirmadas puede generar incertidumbre innecesaria entre trabajadores y empleadores. En su evaluación, el primer semestre del año presenta retos, aunque sin señales oficiales de una crisis laboral en la industria automotriz del sureste de Coahuila.
Gobierno activa protocolo laboral ante ajustes productivos
Ante este escenario, la Secretaría del Trabajo de Coahuila informó la activación del Protocolo Integral de Acompañamiento a Trabajadores, de acuerdo con un comunicado publicado en su cuenta oficial.
El documento señala que, frente a los ajustes en los procesos productivos de diversas empresas, la dependencia se mantiene preparada para brindar apoyo oportuno, proteger los derechos laborales y vincular a las y los trabajadores con nuevas oportunidades de empleo.
Hasta el momento, el gobierno estatal reconoce reacomodos laborales en plantas de General Motors, además de despidos menores y movimientos internos en el sector industrial asociados a los cambios en la industria de la electromovilidad. Ante ese contexto, se detalló que ya se implementan acciones preventivas para mitigar posibles efectos.
El protocolo contempla la participación de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo, el Servicio de Empleo Coahuila y el Centro de Conciliación Laboral. A través de la Procuraduría se ofrece asesoría y representación legal gratuita, disponible mediante WhatsApp en el número 844 594 4972.
Por su parte, el Servicio de Empleo facilita el acceso a vacantes formales mediante una bolsa de trabajo unificada, desarrollada en coordinación con cámaras empresariales, sindicatos y municipios. Finalmente, el Centro de Conciliación Laboral se encarga de verificar y ratificar acuerdos derivados de la terminación de relaciones laborales.
El gobierno estatal sostuvo que en Coahuila existen oportunidades para trabajar y reiteró su compromiso de proteger los derechos laborales y promover empleos dignos.