“Somos una región muy competitiva y no podemos tener aranceles de seguridad que impidan que sigamos siendo competitivos. En ese esfuerzo del gobierno de México, estamos apoyando, y creemos que se puede conseguir se retire la sección 232, que se mantenga fuera el comercio desleal y que integremos una región que sea cero arancel”, dijo Sergio De la Meza, presidente de la Canacero.
Actualmente la industria del acero opera solo con el 55% de su capacidad productiva, un fenómeno que no se observaba desde hace, al menos, 25 años.
“Tenemos un apoyo muy relevante ahí (por parte de Economía), estamos en 55% de la capacidad, algo que no ocurría en el sector del acero desde hace más de 25 años, esa competencia desleal que viene de China y de países asiáticos hace un daño importante en la industrial, pero las acciones de la Secretaría de Economía están apoyando a que esto termine y a que el efecto sea mucho menor”, dijo a medios durante la Asamblea General de la Canacero.
El representante sectorial dijo que las pérdidas que ha tenido la industria, derivado de los aranceles, han sido cuantiosas y complejas de calcular, porque no solo se trata del arancel en sí, también hay otros factores como las pérdidas de empleos, y menores ingresos para la Hacienda pública.
En marzo del año pasado, el presidente estadounidense Donald Trump impuso un arancel del 25% al acero mexicano y posteriormente lo elevó al 50%, lo que generó que las exportaciones cayeran un 53% en 2025.
“Es un arancel que no tiene sustento, que no debería ser, nosotros tenemos un déficit con Estados Unidos; el año pasado fue de alrededor 4,400 millones de dólares y 2.5 millones de toneladas. Por eso esa política de Trump no tiene sentido (...) esto literalmente está destruyendo a la industria del acero y a las cadenas de valor que nos ha costado tanto tiempo formar”, acusó Víctor Cairo, presidente saliente de la Canacero.