Pero el fabricante enfrenta un reto: adaptar la nueva operación a la jornada laboral de 40 horas, recién aprobada en el país. La nueva planta permitirá incrementar en alrededor del 40% las fuentes de empleo, lo que se traduce en 1,200 puestos adicionales a los 3,000 con los que Panduit cuenta actualmente. De ahí la relevancia de esta ampliación, tanto por el impacto en la inversión, cuyo monto no fue revelado, como por el aumento en la capacidad productiva.
Carlos Arochi, director de Panduit en Latinoamérica, reconoció que la reducción de la jornada laboral es positiva para los colaboradores, al favorecer un mejor equilibrio entre vida personal y trabajo; sin embargo, advirtió que también es fundamental evitar un impacto financiero que pudiera resultar catastrófico para las empresas.
Según el estudio “Sobre la reducción de jornada laboral en México”, elaborado por Adecco Group, la nueva disposición oficial implicaría un aumento de costos de entre el 22% y 38%, en función del modelo adoptado cada una de las empresas, y con impactos diferenciados según tamaño y sector.
Panduit para evitar afectaciones desplegará una estrategia centrada en la eficiencia operativa más que en recortes de personal. El plan consistirá en realizar mejoras en los procesos productivos mediante el uso de herramientas tecnológicas como el Internet de las Cosas, que han permitido realizar tareas en 40 horas cuando antes implicaban 48, sin generar sobrecostos y manteniendo la competitividad.
Esto permitirá a la compañía mantener la dinámica que han desarrollado al interior de las fábricas sus 3,000 colaboradores, de los que el 70% son menores de 27 años.
“La estrategia no está enfocada en sustituir trabajadores por robots, sino en optimizar la operación a través de análisis y metodologías aplicadas en planta”, dijo Carlos Arochi, director de Panduit en Latinoamérica, en entrevista con Expansión.