La cerveza, con la que el Grupo Modelo debutó en la industria cervecera, nació del pan en 1925. Las convergencias de ingredientes entre ambos productos, -el agua, cereales y la levadura, la fermentación- llevaron a Braulio Iriarte a producir la cerveza Corona en 1925.
Un siglo ha pasado desde entonces y Corona no solo se mantiene en el mercado, se ubica como el punto de fuga para las innovaciones de la compañía, preservando las recetas tradicionales para cocinar cerveza, llegando incluso a nuevas categorías, como la de cerveza sin alcohol.
“Hoy estamos honrando nuestro pasado, que es lo que nos trajo hasta acá, pero también estamos viendo nuevas tendencias de consumo y es por eso que estamos impulsando productos como Corona Cero y Corona Golden Light en el norte del país”, dijo Yune Aranguren, directora de marcas core en Grupo Modelo, durante la celebración de los 100 años de Corona, en septiembre del año pasado.
La internacionalización
La Cerveza Corona es la marca más reconocida en el mundo de las marcas del portafolio del grupo cervecero, que construyó su crecimiento sobre una estrategia de expansión industrial, desarrollo de marcas y una red de distribución para llegar a diversos puntos de venta del país.
En ese proceso, la compañía fortaleció su capacidad productiva con un sistema de plantas cervecerías, malterías y centros de distribución que hoy conforman una de las redes industriales más importantes del sector de bebidas en el país.
Esta infraestructura es clave para sostener la demanda tanto del mercado doméstico como de las exportaciones, que hoy representan una parte relevante del negocio y está conformada por Grupo Modelo opera 11 plantas cerveceras y 10 fábricas de insumos como vidrieras y malterías.