El último reporte emitido en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) corresponde al cuarto trimestre de 2022, en donde informó un desplome en sus ganancias derivado de la caída en ventas de publicidad y los altos costos relacionados con la transmisión de los partidos del mundial de Qatar 2022.
De acuerdo con el último dato público de la empresa, en septiembre de 2022, su deuda ascendía a 9,800 millones de pesos, de los cuales alrededor de 8,100 millones estaban sujetos a un proceso de reestructuración.
Pero con su entrada a concurso mercantil, TV Azteca estaría obligada a transparentar sus estados financieros, si bien no en la BMV, sí para sus acreedores.
“El procedimiento al ser totalmente transparente existe la posibilidad que bancos o personas quieran invertir directamente en TV Azteca ya sea para subsistir operativamente o para pagar deudas de sus acreedores”, apuntó Sagredo.
Amin Vera, director de inversiones de Invala Family Office y analista financiero, consideró que la decisión de entrar a concurso mercantil también puede mirarse con una forma en que TV Azteca busca ganarse la confianza de los inversionistas en el mercado.
Actualmente la televisora carece de una calificación crediticia que la haga elegible para una amplia base de inversionistas internacionales. Tras dejar de emitir sus balances financieros, Fitch Ratings recortó su calificación a ‘RD’ (restringido por default), lo que implicó la pérdida del grado de inversión y confirmó el incumplimiento de pagos.
“La falta de calificación y la poca transparencia de sus finanzas han afectado a la empresa, pero con el concurso mercantil podrán reflejar un mejor gobierno corporativo, estados financieros y acuerdos de pagos con acreedores. Esto podría generar confianza en el mercado”, dijo el especialista financiero.
En este contexto, el proceso concursal podría marcar un punto de inflexión para TV Azteca. Más allá de ordenar el pago de sus pasivos, el procedimiento obligará a la compañía a transparentar su situación financiera y a negociar con sus acreedores bajo reglas claras, un paso que especialistas consideran clave para recuperar credibilidad en el mercado y con ello volver a atraer capital en los próximos años.