La tecnología al servicio del viajero
El entorno digital también redefine el mercado. Aunque plataformas como Booking o Expedia mantienen una alta relevancia, los operadores turísticos amplían su estrategia hacia esquemas multicanal que incluyen mayoristas, minoristas y canales directos. Esta diversificación permite reducir costos de intermediación y mejorar la rentabilidad, además de abrir la puerta a perfiles de clientes con mayor disposición de gasto.
Los mexicanos también apuestan por el uso de herramientas digitales e inteligencia artificial para diseñar itinerarios, comparar opciones y optimizar su experiencia. Esta adopción facilita decisiones más informadas y acelera la conversión en reservas. “La adopción de la IA es para hacer itinerarios o para rutas”, dice el directivo.
Aunque el panorama luce favorecedor, hay algunos desafíos. El sector turístico en México enfrenta una oportunidad relevante, pero también un entorno más competitivo. Destinos internacionales como Punta Cana o Tailandia refuerzan su oferta con inversiones en infraestructura y experiencias integradas. Frente a este escenario, la ventaja de México radica en su diversidad de destinos, conectividad y capacidad para ofrecer experiencias diferenciadas.
Para el directivo, el reto para los operadores consiste en capitalizar el crecimiento del mercado interno, elevar el valor de cada visitante y fortalecer su competitividad frente a otros destinos globales. La clave se encuentra en el conocimiento del cliente, la diversificación de canales y la construcción de experiencias que permitan extender la estancia y aumentar el gasto, en un mercado donde el viajero mexicano marca el rumbo.
“El viajero mexicano combina lo mejor de los dos mundos, es digital, curioso y busca eficiencia, pero también quiere sentirse atendido de manera cercana y personal. Su interés por las experiencias y por la calidad del servicio crea una oportunidad enorme para los hoteles que realmente entiendan al huésped”, declara.