El panorama tampoco es alentador al interior del país
La debilidad no solo se refleja en el mercado externo. Las ventas internas también muestran señales de enfriamiento.
En el primer cuatrimestre del año, las ventas al menudeo de vehículos pesados sumaron 10,038 unidades, una caída interanual de 27.3% y el nivel más bajo desde 2021.
Guillermo Rosales, presidente del organismo, destaca la estrecha relación que existe entre el dinamismo de la economía y del mercado de pesados, es decir, que si la economía crece, por ejemplo, 3%, se espera un incremento similar para la industria, pero el panorama no pinta de la mejor manera este año en curso.
“Lo que estamos enfrentando es una crisis de expectativa dado que nuestra economía no está creciendo dentro de los parámetros necesarios para impulsar de manera decidida la renovación natural del parque vehicular. A esto hay que agregar la incertidumbre presente con Estados Unidos”, comenta Rosales.
A finales de marzo, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el programa de Protección a la Industria de Vehículos Pesados, que como su nombre dice, busca ser un apoyo para el sector en estos momentos de crisis al contemplar una inversión de 2,000 millones de pesos encaminadas a la compra de unidades fabricadas en el país.
Hoy la industria ve con esperanza el futuro cercano, esperando que las medidas desde el orden federal surtan efecto en el corto plazo, pues mediante esta se emplean alrededor de 100,000 personas de manera directa, que a su vez por cada puesto laboral termina generando tres empleos indirectos más.
“Hemos observado un año con diversos eventos que generan volatilidad, sin embargo, vemos con confianza que van recuperándose poco a poco las señales, esperemos que sigan así a lo largo de este año”, rescata Osorio.