El puré de tomate gana espacio en la despensa
El jitomate, uno de los ingredientes más utilizados en la cocina mexicana, llegó a venderse hasta en 80 pesos por kilo en algunas entidades del país durante las últimas semanas. Para muchas familias, el problema no es únicamente el aumento puntual, sino la dificultad de absorber incrementos constantes en productos esenciales en medio de una economía con menor dinamismo y presupuestos cada vez más presionados.
Ahí es donde productos como el puré de tomate comenzaron a ganar relevancia. A diferencia del jitomate fresco, cuyo precio depende de factores climáticos, logísticos y de oferta, los productos procesados permiten a las empresas amortiguar parte de la volatilidad mediante compras anticipadas de insumos y esquemas industriales de almacenamiento.
“Si el kilo de jitomate se va al doble, nosotros no duplicamos el precio del puré, lo mantenemos y absorbemos parte del impacto”, afirma Cavia.
La estrategia de la empresa consiste en adelantar compras de jitomate y congelar parte de la materia prima antes de su procesamiento. Con ello logra estabilizar costos y reducir el efecto inmediato de las fluctuaciones agrícolas.
El fenómeno revela un cambio más profundo en el consumo. En muchos hogares, los alimentos procesados dejaron de ser vistos únicamente como productos de practicidad y comenzaron a funcionar como herramientas para controlar el gasto.
La presión sobre el consumo de productos frescos también comenzó a reflejarse en otras compañías del sector alimentario. Grupo Herdez reportó en el primer trimestre del año una recuperación relevante en la categoría de puré de tomate conforme aumentó el precio del jitomate fresco.
“El puré de tomate mostró una recuperación relevante hacia el cierre del trimestre, tras un incremento significativo en el precio del tomate fresco”, señaló la empresa en su reporte financiero.
Durante ese periodo, Herdez registró ventas por 5,209 millones de pesos, un crecimiento de 17.5% frente al mismo lapso del año anterior.
La industria observa que la inflación está favoreciendo categorías que ofrecen estabilidad de precio, mayor duración y menos desperdicio.
La apuesta industrial detrás del puré
En el caso de Conagra, el comportamiento del mercado aceleró una decisión de inversión que la empresa ya venía evaluando.
La compañía anunció una inversión de 550 millones de pesos para ampliar su planta de Irapuato con dos nuevas líneas de producción destinadas a puré de tomate, salsas para pasta y productos barbecue de marcas como Hunt’s y Del Monte.