La modificación al artículo 87 de la Ley busca poner límites al avance de la inteligencia artificial generativa en la industria audiovisual y publicitaria, justo cuando plataformas de streaming, agencias creativas y productoras aceleran el uso de estas herramientas para reducir costos y agilizar procesos.
La nueva disposición establece que “la imagen y la voz, de las personas artistas intérpretes o ejecutantes, así como de sus personajes, solo puede ser usada o publicada, con su consentimiento expreso, o bien con el de sus representantes o los titulares de los derechos correspondientes”.
Para la industria creativa, la reforma representa una nueva capa de protección frente a la clonación y suplantación digital, prácticas que crecieron conforme avanzó el uso de inteligencia artificial en contenidos comerciales y audiovisuales.
Eduardo De La Parra, experto y profesor en propiedad intelectual de la Facultad de Derecho de la UNAM, explicó que la legislación incorpora dos derechos conexos fundamentales frente a la IA, la protección contra la clonación y la suplantación de voz e imagen.
En la práctica, esto permitirá que actores, intérpretes y titulares de derechos denuncien ante plataformas digitales el uso no autorizado de su voz o imagen para activar mecanismos de retiro de contenido.
“Aunque esto implica que los titulares de derechos tengan que monitorear para realizar las reclamaciones, el mecanismo funciona. Es algo que ha pasado con los contenidos de plataformas de streaming que reclaman sus derechos en la plataforma de YouTube y al final son retirados”, dijo De La Parra.
Un respiro para el doblaje
La reforma llega en un momento de alta presión para la industria del doblaje en México, conformada por 43 estudios y miles de actores, traductores y locutores que enfrentan el avance acelerado de la automatización.
De acuerdo con el estudio “El impacto económico de la IA generativa en la industria audiovisual” de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores (CISAC), los ingresos del sector podrían caer hasta 28% hacia 2028 debido a la implementación de inteligencia artificial en procesos de doblaje y producción audiovisual.
La preocupación dejó de ser teórica hace tiempo. Meses antes del caso de Pepe Lavat, el actor Fernando Bonilla denunció que Movimiento Ciudadano utilizó su imagen sin autorización para un anuncio político.
El actor Diego Luna también acusó el uso no autorizado de su imagen en una campaña de whisky de la marca Johnnie Walker. Posteriormente, Diageo, propietaria de la marca, tuvo que indemnizarlo con al menos 40% de las ganancias obtenidas.