¿Cómo queda Maserati en la nueva reorganización de las marcas de Stellantis?
La presentación forma parte del plan FastLane 2030, con el que Stellantis redefinió el papel de cada una de sus marcas para concentrar recursos en aquellas con mayor escala y rentabilidad potencial. En este nuevo acomodo, Jeep, Ram, Peugeot, Fiat y Pro One –la unidad de vehículos comerciales del grupo– fueron designadas como las marcas “core” del conglomerado, es decir, las que recibirán la mayor parte de las inversiones para nuevos desarrollos globales.
Según la compañía, 70% de las inversiones en productos y marcas estarán dirigidas a esas marcas. El movimiento responde a una estrategia de compactación y eficiencia en un contexto de presión global por márgenes, electrificación y competencia china.
Además de las marcas “core”, Stellantis clasificó a Chrysler, Dodge, Citroën, Opel y Alfa Romeo como marcas regionales con fuerte presencia en mercados específicos.
DS y Lancia, por su parte, serán gestionadas como marcas especializadas bajo la supervisión de Citroën y Fiat, respectivamente.
Maserati quedó ubicada en una categoría aparte como la apuesta de lujo del grupo, un posicionamiento que busca preservar el valor aspiracional de la firma italiana mientras se redefine su futuro de producto.
La compañía adelantó que Maserati incorporará dos nuevos vehículos del segmento E, una categoría que suele agrupar modelos premium de mayor tamaño y rentabilidad. Aunque no se dieron detalles técnicos, el grupo indicó que presentará una hoja de ruta detallada para la marca en Módena hacia el tercer trimestre de 2026.
La señal busca frenar las especulaciones que se intensificaron en los últimos meses sobre el futuro de Maserati, particularmente por los rumores de un posible interés de grupos chinos como Dongfeng o Chery.
¿Cómo van las ventas de Maserati?
Maserati profundizó su deterioro comercial en 2025. Según el reporte anual de Stellantis, la marca italiana vendió 11,127 vehículos a nivel global, una caída de 24.4% frente a las 14,725 unidades comercializadas en 2024.
El retroceso reflejó un menor dinamismo en varios de sus principales mercados y estuvo influido por menores volúmenes del SUV Grecale, una reducción en el apetito por vehículos de lujo occidentales en China, el impacto de aranceles en Estados Unidos y el ajuste de su portafolio tras la salida de producción de algunos modelos entre finales de 2023 e inicios de 2024.