La cerveza continuará dominando el tablero. Datos de la ENCODAT muestran que concentra más de 80% de las preferencias entre quienes consumen alcohol en México, consolidándose como la bebida insignia para el torneo.
Sin embargo, detrás del liderazgo cervecero aparece un cambio de hábitos que está modificando el portafolio de las empresas. Mientras los consumidores más jóvenes moderan su consumo de alcohol tradicional, categorías emergentes comienzan a ganar espacio.
“Las nuevas generaciones tienen un menor consumo de alcohol que hace algunos años y eso está abriendo espacio para nuevas categorías”, explica Laura González, directora para retail de NielsenIQ.
El consumidor joven redefine la cancha
Ese cambio abre oportunidades para categorías que hace apenas unos años tenían una presencia marginal. NielsenIQ observa una recuperación en bebidas alcohólicas tras meses de contracción, pero el crecimiento se está concentrando en formatos saborizados, coolers y hard seltzers, impulsados principalmente por consumidores jóvenes.
La cerveza sin alcohol es quizá el ejemplo más visible de esta transición. Aunque todavía representa alrededor de 2% del mercado cervecero mexicano, la categoría atraviesa un periodo de expansión apoyado por nuevos lanzamientos, más espacios en anaqueles y consumidores interesados en reducir el consumo alcohólico sin renunciar al ritual social asociado a la cerveza.
Para marcas como Heineken, la cerveza sin alcohol ya representa 40% de las ventas de la marca.
El fenómeno también se conecta con tendencias más amplias relacionadas con bienestar, cuidado personal y moderación del consumo. Las opciones low alcohol y sin alcohol avanzan al mismo tiempo que refrescos sin azúcar, aguas minerales y bebidas funcionales ganan relevancia en reuniones sociales, tanto como bebidas independientes como mezcladores.
Un Mundial más largo abre nuevas oportunidades de consumo
Para Deloitte, las bebidas alcohólicas concentrarán entre 55% y 65% del gasto asociado a la llamada canasta mundial, un conjunto de productos vinculados al torneo que podría generar ingresos adicionales por 181 millones de dólares.
El contexto favorece además un mayor número de momentos de consumo. El Mundial 2026 tendrá más equipos, más partidos y una duración 34% superior respecto a ediciones anteriores, ampliando las ventanas comerciales para fabricantes, retailers y cadenas de conveniencia.
Con un calendario más largo, NielsenIQ espera que las reuniones en casa funcionen como principal motor de compra. Esto favorecerá formatos familiares, multipaquetes y productos pensados para consumo compartido.
“Sabemos que algunas bebidas son patrocinadoras del Mundial y, por experiencia de otros torneos, vemos incrementos importantes en semanas de partido”, explica Benjamín Calderón, líder de customer success de NielsenIQ.