Consumo débil enfría el arranque del año
El contexto macroeconómico explica parte del enfriamiento observado en el primer trimestre. Durante marzo, el consumo ya mostraba señales de debilidad, reflejadas en una menor disposición de los hogares a gastar.
El alza de precios ha erosionado el poder adquisitivo y ha contenido la intención de compra. En marzo, el indicador de confianza del consumidor disminuyó 0.3 puntos, para ubicarse en 44.1 unidades.
Este entorno ha derivado en decisiones de compra más racionales. Los consumidores priorizan productos básicos, reducen compras impulsivas y ajustan el tamaño de sus tickets.
En el caso de Walmart, la compañía enfrentó una caída de 0.9% en el tráfico en tiendas, aunque logró compensar parcialmente con un crecimiento de 4% en el ticket promedio.
La cadena opera 3,330 tiendas en México bajo los formatos Sam’s Club, Walmart y Bodega Aurrera, lo que le permite diversificar su exposición a distintos segmentos de ingreso.
Cristian Barrientos, presidente y director general de Walmart de México y Centroamérica, reconoció el entorno adverso, pero mantuvo una perspectiva positiva. “No son buenos resultados, pero estamos seguros de que vamos por el buen camino para recuperar el ritmo que necesitamos en términos de ventas”, dijo el directivo durante la conferencia con analistas para comentar su reporte financiero.
En paralelo, La Comer enfrentó presiones derivadas de su propia estrategia de expansión. La apertura de nuevas tiendas elevó sus gastos, al igual que el incremento en costos laborales tras cambios en la legislación.
A esto se sumaron mayores inversiones en publicidad, en un intento por sostener el tráfico y reforzar su posicionamiento frente a un consumidor más selectivo.
Soriana, por su parte, navegó un entorno de menor consumo acompañado de presión en costos, lo que impactó su rentabilidad operativa.
Chedraui también resintió el entorno, particularmente por el incremento en costos laborales y su exposición a regiones con menor dinamismo económico.
José Antonio Chedraui, director general de Grupo Chedraui, detalló el impacto regional. “En México, el gasto del consumidor se ha debilitado y el consumo ha sido menor de lo esperado, particularmente en el sur y sureste del país, donde tenemos una presencia importante”, dijo en la llamada con analistas.
Hacia el arranque del segundo trimestre, los indicadores no muestran una mejora clara. En la primera quincena de abril, la inflación creció 0.11% quincenal, con lo que la tasa anual se ubicó en 4.53%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El debilitamiento del consumo ha obligado a las cadenas a reforzar estrategias centradas en precios bajos, eficiencia operativa y control de inventarios.
Con excepción de La Comer, que ha apostado por diferenciación y experiencia de compra, el resto de los jugadores prioriza competitividad en precios como principal palanca para atraer clientes.