El retroceso se reflejó particularmente en la producción de combustibles automotrices. La elaboración de gasolinas pasó de 39,157 barriles diarios en marzo a 15,669 barriles por día en abril, una contracción de 59.9%.
En el caso del diésel, la disminución también fue pronunciada. La producción cayó de 25,605 barriles diarios en marzo a 11,105 barriles por día durante abril, equivalente a una baja de 56.6% en apenas un mes.
¿Por qué Salamanca refinó menos?
Detrás del desplome productivo está una reducción significativa en el suministro de materia prima hacia la instalación inaugurada en julio de 1950, una de las más antiguas del país y que acumula 76 años de operación.
Las cifras de Pemex muestran que Salamanca recibió 55,720 barriles diarios de petróleo para procesamiento durante abril, un volumen 54.5% menor respecto a los 122,533 barriles diarios enviados en marzo.
Del total suministrado en el cuarto mes del año, 8,986 barriles diarios correspondieron a crudo pesado; 23,367 barriles fueron de crudo ligero y otros 23,367 barriles de petróleo superligero.
Para Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, la caída en Salamanca tuvo efectos directos sobre las cifras agregadas del sistema refinador mexicano.
“La causa puntual de esa caída sustancial en los números de la refinería, son respuesta a una menor disponibilidad de petróleo crudo, tanto ligero como pesado, en el complejo”, explicó el especialista.
Monroy resumió el problema operativo de forma más directa: “No le mandaron petróleo crudo, no tiene la suficiente materia para hacer sus productos como diésel y gasolina”, aseguró.
Sin embargo, el analista señaló que las razones detrás de la menor disponibilidad siguen sin estar claras. Explicó que no es posible determinar si el problema responde a una insuficiencia estructural de producción de crudo, dificultades logísticas como mantenimiento o reparación de ductos, o algún otro factor operativo que limitó el abasto hacia el complejo.
“Debería ser informado por Pemex ”, apuntó.