¿Qué preocupa a la industria plástica?
México depende en gran medida de materias primas importadas desde Estados Unidos para abastecer a una industria que participa en sectores tan diversos como el automotriz, la construcción, los dispositivos médicos, los empaques y los bienes de consumo.
“Tenemos una fuerte dependencia, sobre todo en materias primas y resinas provenientes de Estados Unidos. Importamos prácticamente 57% de nuestra materia prima”, dijo Benjamín del Arco, presidente de la Anipac.
La dependencia también se refleja en la balanza comercial del sector. México importa 4 millones 556,000 toneladas de materias primas y exporta alrededor de 3 millones de toneladas, lo que genera un déficit anual de 9,659 millones de dólares.
Al cierre de 2025, la industria del plástico alcanzó un valor estimado de 117,600 millones de dólares.
Para la Anipac, uno de los principales desafíos está relacionado con las disposiciones regulatorias y los mecanismos de supervisión comercial.
Del Arco señaló que existen vacíos normativos que permiten la entrada de mercancías provenientes de países que no forman parte del bloque comercial.
“Así entran productos a precios que definitivamente representan un daño para la industria local. Sabemos que los productos provenientes de China cuentan con esquemas particulares de apoyo a su industria, pero bajo las reglas tradicionales del comercio les generan ventajas que terminan afectándonos”, añadió.
De acuerdo con el dirigente empresarial, parte de esos productos ingresan al mercado regional a través de terceros países, principalmente Perú y Guatemala, aprovechando clasificaciones arancelarias que facilitan su comercialización.
Otro de los temas que la industria busca posicionar en la discusión es el fortalecimiento de las reglas de origen, consideradas fundamentales para proteger la manufactura regional y garantizar que los beneficios del acuerdo comercial lleguen efectivamente a los países miembros.
La organización también plantea la necesidad de modernizar los sistemas aduaneros para hacer más eficiente la supervisión del comercio internacional.
“Lo que necesitamos es mejorar nuestros sistemas arancelarios, modernizarlos y digitalizarlos para hacerlos más eficientes”, señaló Del Arco.
“También requerimos mecanismos que protejan al comercio local mediante una mayor eficiencia y optimización. Ahí es donde se concentran nuestras preocupaciones”, agregó.