“Hoy, las compañías necesitan personas que sepan conectar, trabajar de manera transversal y acelerar la transformación organizacional”, planteó Silveira y añadió que, en industrias históricamente dominadas por hombres, el concepto tradicional de “hacer carrera” ha comenzado a redefinirse.
Antes, el éxito profesional estaba asociado con la permanencia de largo plazo en una misma empresa y una estructura jerárquica rígida que fomentaba la operación bajo esquemas altamente departamentalizados.
En contraste, hoy en día, la velocidad de evolución del mercado obliga a generar conexiones más ágiles entre equipos y procesos. Por ello, las aptitudes que más están valorando los corporativos de las automotrices tienen que ver con adaptación, curiosidad, colaboración y capacidad de interactuar con distintas áreas, dejando atrás los hábitos de desempeñarse en silos, es decir, aisladamente.
Así, en su participación en el panel “Construye tu carrera: las nuevas rutas”, la ejecutiva consideró que las mujeres encuentran en estos tiempos un entorno más favorable para desarrollar estilos de liderazgo distintos a los modelos arcaicos.
Durante muchos años, comentó, existió la percepción de que ellas debían adoptar perfiles autoritarios para crecer. No obstante, destacó que ahora las empresas más competitivas buscan combinar resultados con inteligencia emocional, empatía y habilidades de comunicación.
Respecto al equilibrio entre vida laboral y personal, Silveira contó que, en el pasado, las mujeres evitaban mostrar aspectos relacionados con su faceta familiar por temor a que fueran percibidos como una limitante profesional.
Actualmente, aseguró, las dinámicas laborales reconocen la importancia de construir liderazgos más integrales.
Finalmente, Silveira subrayó que la evolución del talento femenino representa una oportunidad importante para las compañías, más allá del sector automotriz. En su visión, ser más humanos, colaborativos y flexibles será clave para enfrentar los desafíos del futuro empresarial.