El 14 de abril llegó el primer aviso por parte de la AFAC. Al no acreditar el cumplimiento de las acciones correctivas, a mediados de abril la autoridad ordenó la suspensión temporal de las operaciones de Magnicharters como una medida preventiva para preservar la seguridad operacional, pero esta vez, la suspensión ya no es momentánea.
“Durante todo el procedimiento se respetó el derecho de audiencia, otorgando a la empresa los plazos legales para presentar información y pruebas, sin embargo, la documentación presentada resultó insuficiente para demostrar el cumplimiento de los requisitos establecidos por lo que, con fecha del 29 de junio, se revocó el certificado de Explotador de Servicios Aéreos”, señaló la AFAC en un documento.
Asimismo, resaltó que todas las acciones realizadas por parte de la autoridad se realizaron oportunamente, con sustento técnico y jurídico en línea con un solo objetivo: garantizar la seguridad de las operaciones aéreas y proteger a las personas usuarias del transporte aéreo.
Un análisis realizado por Expansión desde que Magnicharters ventiló sus problemas, señaló que sería complicado que la aerolínea regresara a volar, ya que en 2015, movilizó poco más de un millón de pasajeros, cifra que descendió a 208,583 pasajeros en 2025, es decir, que conservó solo una quinta parte de su volumen a lo largo de una década.
De acuerdo con la última información revelada por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), se ha dado atención a 491 quejas impuestas por la suspensión repentina de actividades de la aerolínea, las cuales han incluido afectaciones por las compras de boletos de avión, así como por la adquisición de paquetes a destinos turísticos.
Con información de Tzuara de Luna