Las empresas apuestan por diversificar el negocio
Pese al impacto que representa la salida de la Tacoma, Grupo México Transportes considera que la base manufacturera automotriz instalada en México seguirá sosteniendo la demanda ferroviaria.
“La salida de la Tacoma sí representa un impacto importante porque también transportamos sus chasis y llantas. No obstante, la infraestructura automotriz del país está firmemente consolidada y vemos nuevos proyectos de inversión, como la expansión de la planta de Ford en Cuautitlán, que mantienen una perspectiva positiva para el sector”, afirmó Luis Hernández.
El directivo, quien también preside la Asociación Mexicana del Transporte Intermodal, estimó que este segmento podría crecer alrededor de 30%, impulsado por la migración de carga de carretera al ferrocarril debido a los mayores costos de combustible y a la inseguridad en las vialidades.
Grupo México Transportes opera una red de más de 11,000 kilómetros de vías, alrededor de 900 locomotoras y 26,000 carros ferroviarios, con los que moviliza más de 2 millones de carros al año.
En CPKC, la estrategia consiste en reducir la dependencia del sector automotriz mediante una mayor diversificación de mercancías.
“Sin duda la industria automotriz es uno de los principales commodities que movemos, pero tenemos un portafolio extremadamente diversificado, en donde no solamente tenemos el acero, el vehículo terminado y los plásticos, sino que también estamos incorporando nuevos servicios como el cárnico, la fruta, las verduras y los granos. Entonces, el ferrocarril puede balancear”, indicó Linda Hernández.
CPKC conecta México, Estados Unidos y Canadá mediante una red superior a 20,000 millas, y este año invertirá 2,839.8 millones de pesos para incrementar capacidad operativa, fortalecer puntos de inspección y mejorar la velocidad del tránsito ferroviario.
Aunque las empresas confían en que la fortaleza de la industria manufacturera mexicana sostendrá el crecimiento del transporte ferroviario, la salida de líneas de producción y la volatilidad comercial muestran que las decisiones de inversión de las armadoras ya no sólo transforman el mapa automotriz, sino también el negocio de quienes movilizan sus mercancías.