Tras la coyuntura, una estrategia que han adoptado las aerolíneas es reducir el número de vuelos en miras de simplificar operaciones. Si por ejemplo, antes tenían cinco vuelos que iban al 60% de su capacidad, hoy prefieren quedarse con tres vuelos llenos. Por ejemplo, Viva expresó que recortó en 7.7% su capacidad.
“En respuesta, continuamos ajustando la capacidad, con una reducción de 7.7% manteniendo una estricta disciplina de costos y una ejecución consistente con nuestro modelo de ultra bajo costo que impulsó mejoras secuenciales en la rentabilidad”, agregó Zuazua.
Eliseo Llamazares, socio líder de aviación y turismo de KPMG, destaca que la simplificación de vuelos es una de las primeras medidas por las que optan las aerolíneas en miras de no aumentar costos. Otro ejemplo es Volaris, que pasó de un factor de ocupación en sus operaciones de 82.4% el trimestre pasado a 84.8% este segundo trimestre del año.
“Si tienes pasajeros que, por ejemplo, estaban dispersos en seis vuelos, los concentras en cuatro, así dejas de hacer dos vuelos y consumes menos combustible, eso tiene un impacto positivo en la aerolínea, les reduce los costos”, explica en entrevista con Expansión.
Subir de precios ahora no parece una medida que las aerolíneas tengan en el radar, pero el especialista no descarta que, si el alza en costos continúa, las empresas opten por tomar cartas más tajantes en el asunto, como trasladar el incremento en costos al consumidor final, en miras de conservar sus finanzas sanas.
“Cuando realmente se vea que la subida del precio empieza a ser más estructural que coyuntural, que es muy difícil, entonces sí que se empezarán a tomar medidas para incrementar los precios de forma sustancial o implementar tarifas especiales”, comenta.
Ya que el conflicto en Medio Oriente aún no parece tener fecha de conclusión, la previsión es que las aerolíneas tratarán de sostener lo más que puedan los aumentos , con el objetivo de no atentar contra un mercado de por sí, cauteloso.
“No hay un solo camino para conseguir la reducción del impacto para las aerolíneas. Lo que sí es muy seguro es que las aerolíneas agotarán todos los caminos posibles para que esa mitigación de su costo y de su riesgo tenga el menor impacto posible en los pasajeros”, expone Llamazares.