El movimiento ocurre mientras México, Estados Unidos y Canadá revisan el T-MEC y las empresas se preparan para un escenario de mayores exigencias sobre el origen de los productos. Para las compañías manufactureras, anticiparse a un posible endurecimiento de las reglas significa revisar qué componentes compran, de dónde provienen y qué proveedores pueden incorporarse a sus cadenas dentro de Norteamérica.
En el sector automotriz, esta presión tiene una referencia concreta. Actualmente, para que un vehículo pueda acceder a las preferencias arancelarias del T-MEC debe cumplir con un Valor de Contenido Regional (VCR) de 75%. La expectativa de la industria es que ese requisito pueda aumentar con la revisión del acuerdo.
El VCR, sin embargo, no equivale a contenido mexicano: contabiliza insumos originarios de México, Estados Unidos y Canadá. Por eso, un aumento del requisito no obliga a las empresas a comprar más dentro de México, pero sí incrementa la necesidad de contar con proveedores dentro de la región.
Ahí es donde México está encontrando una oportunidad. Las empresas pueden sustituir componentes provenientes de otras partes del mundo por productos fabricados en el país y, con ello, aumentar el contenido norteamericano de sus vehículos.
La demanda ya permite identificar algunos de los espacios donde existe mayor margen para desarrollar proveedores. En la industria de autopartes, las partes eléctricas, transmisiones y embragues, telas, alfombras y asientos, así como partes para motor y motores a gasolina, concentran 52.4% de la producción. Entre las capacidades que la industria busca ampliar están las relacionadas con partes metalmecánicas y troquelados.
La expectativa de mayores requisitos regionales convierte a estas capacidades en un área de oportunidad para proveedores mexicanos. Si las armadoras y fabricantes de autopartes necesitan aumentar el contenido proveniente de Norteamérica, una mayor oferta nacional puede permitir sustituir importaciones de otros mercados sin sacar la producción de la región.
La misma búsqueda llega a los electrodomésticos
La anticipación a reglas comerciales más exigentes no se limita al sector automotriz. En la industria de electrodomésticos, las empresas también están ampliando su búsqueda de proveedores dentro de México, aunque las reglas de contenido regional aplicables al sector son distintas y se ubican entre 40% y 50%.
Baldwin Britton, presidente del Clúster de Electrodomésticos de Nuevo León, explica que las empresas están buscando proveedores nacionales de metalmecánica, electrónicos, estampados, troquelado, maquinaria y servicios industriales especializados.
En este sector, además de la expectativa sobre las reglas comerciales, los aranceles que Estados Unidos ya ha impuesto a determinados bienes e insumos están acelerando la sustitución de importaciones.
“Los socios han sido afectados por los aranceles, eso es innegable. Tiene un impacto el arancel al arancel al acero y aluminio , sin embargo ¿qué hacen las grandes empresas? Están tratando de mitigar a través de traer más productores locales, hablamos de la sustitución de importaciones”, dice Britton.