El SUV subcompacto llega a México con una fórmula más sencilla que antes. La marca mantuvo el motor 1.0 litros TSI de tres cilindros, ahora con 114 hp, pero sustituyó la transmisión anterior por una automática de ocho velocidades. No habrá motor 1.6, tampoco transmisión manual y, por ahora, el 1.5 litros que Taigun utiliza en India no forma parte de la ecuación mexicana.
¿Por qué Volkswagen decidió mantener el motor de 1.0 litros en Taigun?
La explicación apareció durante una conversación con los responsables de producto de Volkswagen después de una jornada de manejo. El punto de partida fue precisamente la pregunta que muchos consumidores se hacen al conocer el nuevo Taigun: si existe un motor de mayor cilindrada para el modelo, ¿por qué no traerlo a México?
La primera respuesta tiene que ver con algo mucho menos visible que los caballos de fuerza: la homologación.
El 1.0 litros TSI que utiliza Taigun ya está homologado para México. El 1.5 litros que Volkswagen utiliza en el Taigun comercializada en India, en cambio, responde actualmente a las normas de emisiones de ese país y de otros mercados de Asia-Pacífico. Llevarlo a México implicaría realizar el proceso correspondiente para cumplir con la regulación nacional.
El otro motor que podría parecer una alternativa natural tampoco está disponible para Taigun. Se trata del 1.6 litros MSI atmosférico de cuatro cilindros, con el que el modelo llegó originalmente al mercado mexicano en 2020, cuando todavía se comercializaba como T-Cross.
Aquel motor entregaba 110 hp y 114 lb-pie de torque y podía combinarse con una transmisión manual de cinco velocidades o una Tiptronic automática de seis. Hoy, sin embargo, Volkswagen decidió darle otro destino dentro de su gama.
Ese motor quedó para Tera, el nuevo SUV de entrada de la marca.
La decisión permite entender mejor la lógica detrás del nuevo Taigun. Volkswagen no está eliminando el 1.6 litros ni la transmisión manual de su oferta mexicana; está reubicándolos. Tera conserva el motor atmosférico de 1.6 litros y la caja manual de cinco velocidades como parte de su propuesta, mientras Taigun sube un escalón y se queda con una configuración exclusivamente automática.
Es una diferencia importante porque el motor atmosférico todavía tiene argumentos a su favor en México. En ciudades ubicadas a gran altitud, como Ciudad de México, algunos consumidores pueden valorar su respuesta lineal y predecible. Los motores turbo, por su parte, pueden presentar cierto retraso en la entrega de potencia dependiendo de las condiciones de conducción.
Pero Volkswagen está apostando por otro atributo para Taigun: eficiencia.
“Nos mantenemos con nuestro motor 1.0 L TSI de 114 caballos”, explicó Claudia Martínez, gerente de producto de Volkswagen. La diferencia está en lo que sucede después del motor. “Estamos incorporando una nueva transmisión automática de ocho velocidades”, añadió.
El cambio no es menor para el consumo. Según Volkswagen, la nueva combinación permite elevar el rendimiento de 17 a 18.9 kilómetros por litro, una mejora de aproximadamente 10%.
Una transmisión con más relaciones permite mantener el motor en un régimen más adecuado durante una mayor parte del recorrido. Eso también permite una mejor sensación de manejo.
Durante una prueba de manejo de cuatro horas, el mismo motor 1.0 litros TSI que antes podía sentirse más limitado con la transmisión de seis velocidades mostró una respuesta mucho más fluida al trabajar con la nueva caja automática de ocho relaciones. Los cambios se sienten mejor aprovechados y la entrega de potencia resulta más consistente, lo que hace que la experiencia al volante sea claramente distinta.
Pero hay otra razón detrás de esta configuración de tren motriz y tiene que ver con la manera en que las automotrices están construyendo sus portafolios.