Nicolas Girard, CEO de OXIO, explicó durante su participación en un foro público que la decisión responde a la complejidad que implica integrar nuevos socios y servicios en una operación tradicional de telecomunicaciones. Los cambios suelen requerir ajustes en sistemas de facturación, atención al cliente, red y proveedores, procesos que pueden extenderse durante meses.
En contraste, una operación construida sobre software permitiría a la compañía lanzar una oferta, medir su desempeño y realizar ajustes con mayor rapidez. Para OXIO, el objetivo no se limita a reducir tiempos o costos, sino a modificar la estructura operativa del negocio.
La compañía busca automatizar procesos, utilizar de manera más eficiente la capacidad y los recursos de la red y desarrollar servicios más personalizados para los usuarios. Entre las posibilidades se encuentran nuevos planes y alianzas, programas de recompensas, herramientas de seguridad y mecanismos para recuperar clientes.
La propuesta operativa de OXIO
La estrategia supone separar cada vez más la experiencia que recibe el usuario de la infraestructura física que permite la conexión. Esto no significa, sin embargo, prescindir de las redes tradicionales.
Torres, espectro, fibra óptica y otros elementos físicos seguirán siendo necesarios para prestar el servicio. Bajo este esquema, OXIO mantendrá el acuerdo mayorista que actualmente tiene con AT&T hasta 2030 y conservará la figura de Operador Móvil Virtual (OMV).
“Se trata de rediseñar las telecomunicaciones para que la identidad, las políticas, el enrutamiento, la seguridad y los aspectos económicos puedan gestionarse mediante software. El futuro no consiste en una única red. Se trata de contar con la mejor red disponible”, explicó Girard durante el foro Telcotour, organizado por Telesemana.
La propuesta representa un cambio frente al modelo tradicional de las compañías de telecomunicaciones, que suelen construir su operación alrededor de activos físicos, redes propias y sistemas diseñados para administrar servicios específicos.
OXIO, con sede en Nueva York, no es una compañía de telecomunicaciones tradicional. Su operación se basa en un modelo conocido como TaaS, o Telecom as a Service, que permite integrar distintas redes de telecomunicaciones y administrarlas mediante plataformas en la nube.
Con este esquema, las empresas pueden conectarse a diferentes redes y mantener el control y la administración de sus datos en tiempo real. La compañía ya utiliza este modelo en sectores como el fintech, donde la conectividad forma parte de servicios financieros digitales.
Al cierre de 2025, OXIO reportó dos millones de activaciones de líneas con servicios de IoT internacional, de acuerdo con datos de la consultora GlobalData. En México, entre sus clientes se encuentran Mercado Libre, Coppel, Red Clic, moBig y Terra Energy.