El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum todavía no ha precisado con qué porcentaje de integración nacional arrancará Olinia. Mientras tanto, los fabricantes de autopartes ya esperan el llamado de las autoridades para conocer qué papel podrán desempeñar en la fabricación de los minivehículos para pasajeros y carga.
La industria mexicana de autopartes parte de una estructura que se ha construido durante décadas alrededor de la fabricación de vehículos destinados principalmente a la exportación. Alrededor de ocho de cada 10 vehículos que México destina a otros mercados tienen como destino Estados Unidos.
Olinia plantea, sin embargo, una dinámica diferente. Sus minivehículos tendrán una estructura y componentes distintos a los de los vehículos que tradicionalmente han salido de las plantas instaladas en el país, por lo que la experiencia acumulada por los proveedores no necesariamente se traducirá de forma automática en una oportunidad de negocio.
Para Gabriel Padilla, director de la Industria Nacional de Autopartes (INA), una de las principales dificultades estará en los proveedores Tier 1 y Tier 2, que ocupan buena parte de la estructura de la cadena automotriz.
Los Tier 1 son empresas que venden sistemas o módulos directamente a las armadoras, mientras que los Tier 2 producen componentes y piezas más pequeñas y especializadas para los primeros.
“La cadena de suministro, es un diamante donde existen una gran cantidad de Tier 1 y Tier 2, donde es un negocio de volumen. Si hoy Olinia no está pensando en producir grandes volúmenes difícilmente los Tier 1 y Tier 2 serán proveedores”, comenta Padilla.
La escala de producción, por tanto, será un factor para determinar qué empresas encuentran una oportunidad comercial en Olinia. Para la INA, los proveedores que se encuentran en niveles más profundos de la cadena podrían tener mayores posibilidades de incorporarse al proyecto.
Ahí aparecen los Tier 3 y Tier N. Los primeros abastecen materias primas o insumos básicos a los Tier 2, mientras que los segundos comprenden cualquier nivel posterior dentro de una cadena de suministro.
En este grupo pueden encontrarse, por ejemplo, subcontratistas dedicados a la extracción de hierro que posteriormente será fundido por proveedores Tier 3.
Incentivos y financiamiento para desarrollar proveedores
Pero la existencia de capacidades productivas no será suficiente. Para Padilla, desarrollar una cadena nacional para Olinia también requerirá que las autoridades acompañen a las empresas que puedan convertirse en proveedores.
“Hay posibilidades de desarrollarlos, pero acompañándolos siempre de incentivos, de financiamiento para incrementar sus capacidades. Si no hay un acompañamiento difícilmente se podría pensar de forma exitosa en desarrollar una cadena de proveeduría para un proyecto como Olinia”, agrega.