La oportunidad está en una industria que ya cuenta con una base productiva amplia. De acuerdo con Padilla, el sector mexicano de autopartes reúne a más de 2,000 empresas con conocimientos en ingeniería y desarrollo.
El siguiente paso, según la INA, será identificar cuáles de esas compañías pueden incorporarse al proyecto. Después de la presentación de los prototipos para carga y pasajeros , Olinia se encuentra precisamente en esa etapa.
“Ya se han anunciado los prototipos. Hasta donde tenemos conocimiento, a lo que se comprometió el Gobierno Federal es a dar a conocer los prototipos y la vinculación que ha tenido el sector académico para lograr exitosamente un diseño. Yo creo que Olinia está en la fase de buscar la proveeduría para iniciar su producción con contenido nacional”, expone Padilla en entrevista con Expansión.
La INA asegura que ha mantenido conversaciones constantes con los coordinadores del proyecto. Sin embargo, la industria todavía espera que el gobierno determine cómo continuará el proceso.
“Estamos sujetos a que ellos nos marquen los pasos a seguir”, señala Padilla.
Para los fabricantes de autopartes, esa definición será relevante porque la incorporación a la cadena de Olinia no dependerá únicamente de contar con una capacidad productiva existente. También será necesario adaptar procesos, desarrollar tecnología y atender las especificaciones particulares de los minivehículos.
“Se requiere que la invitación que haga Olinia a estos eventuales potenciales proveedores vaya acompañada también de los incentivos que requieren las empresas para su desarrollo, que va desde el diseño hasta la evolución de la tecnología”, expone Padilla.
Autopartes eléctricas, una de las capacidades existentes
La estructura actual de la industria ofrece algunos puntos de partida. Los datos de la INA muestran que las partes eléctricas representan 19.6% de la producción total de autopartes en México, lo que significa que prácticamente una de cada cinco piezas producidas en el país pertenece a este grupo.
Después aparecen las transmisiones y embragues, con 9.5% de participación, mientras que las telas, alfombras y asientos representan 9.2%.
Estas capacidades podrían convertirse en parte de la base sobre la que se construya la proveeduría de Olinia, aunque la incorporación de las empresas dependerá de las características concretas que requiera el proyecto.