Para el especialista, el crédito debe mantenerse como el centro de la estrategia financiera de la empresa. Sin embargo, los productos de ahorro e inversión pueden cumplir una función distinta: complementar la oferta y ayudar a retener recursos dentro del ecosistema.
“El negocio central deberá seguir siendo el crédito. El ahorro y la inversión pueden complementar la oferta y retener flujos”, explica.
El 7% que Cetes Directo puso en el radar
La oferta de Liverpool también llega a un mercado en el que 7% se convirtió en una cifra reconocible para los pequeños inversionistas. Durante el periodo de tasas de interés elevadas, Cetes Directo ofreció rendimientos cercanos o superiores a ese nivel, lo que contribuyó a colocar esa cifra en el imaginario colectivo como una referencia de lo que podía obtenerse por invertir dinero en instrumentos de bajo riesgo.
Cetes Directo ayudó así a familiarizar a millones de mexicanos con la idea de que podían poner a trabajar su dinero desde montos relativamente bajos y obtener un rendimiento sin recurrir necesariamente a productos financieros sofisticados.
Por ello, ofrecer hasta 7% anualizado permite a Liverpool entrar a la conversación con una cifra que los consumidores ya reconocen, aunque el producto tiene una lógica distinta. La propuesta no se limita al rendimiento financiero, sino que combina el retorno sobre el dinero con cashback para compras dentro del ecosistema Liverpool.
El movimiento de Liverpool forma parte de una transformación más amplia en la que las empresas buscan ampliar su relación con el consumidor más allá de una compra. El objetivo es construir ecosistemas de consumo y servicios financieros capaces de acompañar al usuario en distintas etapas de su vida económica.
La lógica consiste en que una misma plataforma permita comprar, pagar, solicitar crédito, recibir recompensas, mantener dinero y eventualmente invertir. Mientras más actividades concentra una empresa, mayores son las posibilidades de mantener al consumidor dentro de su ecosistema y conocer sus hábitos financieros y de consumo.
Liverpool ya había avanzado en esa dirección. Su tarjeta departamental fue durante décadas una de las principales puertas de entrada a los servicios financieros de la compañía. Posteriormente incorporó seguros, distintas modalidades de crédito y otras soluciones financieras.
En su informe anual, la empresa señala que continuó expandiendo Activa y otras soluciones financieras como parte de su estrategia para aumentar el alcance de su ecosistema.
La alianza con Actinver lleva esa estrategia un paso más allá al vincular directamente el dinero que el cliente mantiene invertido con su actividad como consumidor. La propuesta establece una relación entre ahorro, rendimiento y recompensa comercial.