Raymundo Fernández Pendones, director general adjunto de Megacable, explicó a Expansión en una entrevista en abril del año pasado que la política comercial de Telmex obliga a sus competidores a responder con nuevas alternativas.
La estrategia de Telmex de “congelar sus precios y regalar membresías de servicios de streaming”, dijo, presiona al resto de los operadores para mantener su competitividad.
En respuesta, Totalplay, Izzi y Megacable han recurrido a medidas como la gestión de las velocidades de internet. Estas decisiones forman parte de una disputa en la que las empresas deben equilibrar el atractivo de sus paquetes con los costos de operar y ampliar sus redes.
“El internet simétrico vino del jugador dominante (Telmex) nos lo impuso y eso implica habilitar el servicio y endeudarnos para invertir más. El mensaje para los suscriptores es que todas las empresas ya proporcionamos simetría en las redes de fibra óptica para competir al tú por tú con el jugador fuerte”, advirtió Fernández Pendones.
La posible integración de AT&T con Izzi y Sky añadiría otro componente a esta competencia. Televisa podría combinar los servicios de conectividad con ViX, su plataforma de streaming, para ofrecer paquetes que vayan más allá del acceso a internet o la telefonía. La estrategia le permitiría competir no solo por la calidad y el precio de la conexión, sino también por la cantidad de servicios que un hogar contrata con una misma empresa.
Jorge Moreno Loza, abogado y especialista en telecomunicaciones, señaló que todavía es difícil dimensionar el impacto de la adquisición, pues sus efectos dependerán de cómo se instrumente la integración y del tiempo que tarde en reflejarse en el mercado.
“En la actualidad la estrategia es ir más allá de la oferta tradicional de telecomunicaciones y eso podría modificar la dinámica competitiva entre los operadores”, advirtió.
El especialista también señaló que una mayor integración de servicios no garantiza reducciones de precios ni beneficios inmediatos para los usuarios. La presión comercial podría traducirse en promociones y nuevas alternativas, pero también afectar la rentabilidad de las compañías si la competencia se concentra en ofrecer tarifas más bajas.
“El reto para las autoridades regulatorias es que estas operaciones no se limiten a impulsar el crecimiento y la posición de mercado de las compañías, sino que se reflejen en ventajas tangibles para los consumidores, como mejores precios, una mayor oferta de servicios y mejores condiciones de contratación”, advirtió Moreno Loza.