La cancelación del NAICM se paga con la TUA
El compromiso financiero tiene su origen en la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, anunciada en 2018, cuando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió detener la construcción de la terminal aérea en Texcoco y mantener en operación el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Para hacer frente a los compromisos adquiridos con los inversionistas que financiaron el proyecto, se creó el Fideicomiso MEXCAT, encargado de administrar los recursos y cubrir el servicio de los bonos internacionales.
En un comunicado difundido por la Secretaría de Marina, dependencia que tiene bajo su control el AICM, se explicó que el pago del Bono 2026 fue posible gracias al fortalecimiento de los flujos de la TUA y del patrimonio del fideicomiso.
Entre los factores que contribuyeron estuvo la recuperación del tráfico de pasajeros después de la pandemia de covid-19. Entre 2021 y 2025, el aeropuerto registró una tasa de crecimiento anual promedio de 4% en el número de viajeros, lo que favoreció la generación de ingresos por concepto de la tarifa aeroportuaria.
De igual manera, ayudaron las autorizaciones otorgadas en 2025 y este año para incrementar la capacidad operativa del aeropuerto al pasar de 43 a 46 operaciones por hora.
La apreciación del tipo de cambio también contribuyó de manera favorable a los flujos excedentes de la TUA, destinados a complementar el pago del Bono 2026, lo que permitió mitigar los riesgos asociados a la volatilidad cambiaria. También impulsó la gestión de los flujos de la TUA, orientada a optimizar su aprovechamiento y su aplicación al cumplimiento de los compromisos financieros.
La Secretaría de Marina destacó el acompañamiento, la coordinación y el monitoreo permanente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, cuya participación contribuyó al cumplimiento oportuno de los compromisos adquiridos tras la cancelación del NAIM.
“Cabe destacar que, el cumplimiento de los compromisos asociados al Bono 2026 se llevó a cabo sin afectar las finanzas ni el desempeño operativo del Aeropuerto, al tiempo que la gestión de los flujos de la TUA permitió optimizar su aprovechamiento y contribuir al financiamiento de las obras de remodelación, correspondientes a su primera y segunda etapa”, precisó.