De acuerdo con un análisis de PetroIntelligence, las modificaciones podrían alterar las relaciones comerciales entre importadores, comercializadores, distribuidores y operadores de infraestructura, lo que obligaría a reorganizar algunos esquemas de suministro.
Aunque el objetivo es cerrar espacios a la comercialización de combustibles de procedencia irregular, los cambios podrían generar dificultades de abastecimiento mientras las empresas ajustan sus operaciones, especialmente en zonas donde existen pocas alternativas de transporte y almacenamiento.
La reforma ocurre después de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara que la comercialización es uno de los eslabones de la cadena de combustibles donde las autoridades encontraron las mayores distorsiones en los volúmenes reportados.
“Ahora el equipo se está enfocando mucho en los permisos de comercialización. Si se dan cuenta no tienen activos físicos, se dedican a comprar y a vender, entonces la investigación más profunda está sobre la comercialización”, dijo durante su conferencia matutina del 21 de octubre.
Las cifras presentadas por la secretaria de Energía, Luz Elena González, dimensionan el problema que busca atender el gobierno. Durante 2025, las autoridades detectaron 8,824 millones de litros de combustibles cuya trazabilidad no pudo acreditarse, con un valor estimado de 61,785 millones de pesos.
De ese volumen, 6,352 millones de litros correspondieron a irregularidad , en el eslabón de comercialización, equivalentes a 44,468 millones de pesos. Es decir, esta actividad concentró la mayor parte de los combustibles de procedencia irregular identificados por el gobierno.
Como parte de las acciones de supervisión, la CNE ha cancelado 264 permisos de comercialización y mantiene otros 307 en proceso de sanción.
¿Qué dice el acuerdo?
Las nuevas disposiciones establecen obligaciones documentales y operativas para todos los permisionarios. Entre ellas está la entrega de información que la CNE solicite con fines de supervisión y estadísticos, así como la presentación de contratos que acrediten la gestión de servicios de transporte, almacenamiento y distribución por ductos.
Las empresas también deberán demostrar la procedencia lícita de los productos, mantener actualizado el inventario y entregar la relación de proveedores y clientes. Esta última tendrá que incluir los contratos vigentes, los volúmenes comprometidos y el destino final de los combustibles.
Para los productos importados, los comercializadores deberán contar con permisos de importación y comercialización vigentes, además de documentación que demuestre la legalidad de los combustibles en el país de origen.