El problema ocurre cuando se utiliza una tarjeta prestada. El titular del plástico bancario recibe depósitos de otra persona, lo que sugiere que son ingresos propios y puede derivar a una discrepancia fiscal.
Además de que la factura no sea deducible, también ocasionaría un problema entre el SAT y el titular de la tarjeta o cuenta.
Cuando se trate de gastos de otras personas, como el cónyuge, la persona con quien se vive en concubinato, padres, abuelos, hijos o nietos, también deben ser pagados con la tarjeta de quién quiera deducir.
Los datos que todos deben revisar en sus facturas
Si se realizó un gasto deducible, y fue pagado de manera correcta, solo resta solicitar la factura.
Revisar que la información contenida sea correcta es clave, ya que un error por parte de quien la emitió compromete su beneficio. Por ello, se debe verificar que los datos coincidan con la operación:
Información del beneficiario (o quien solicita la factura): RFC, régimen fiscal, nombre o razón social, código postal
Información del emisor (o quien emite la factura): RFC, régimen fiscal, nombre o razón social
Especificaciones de la operación: cantidad, forma y método de pago, uso de CFDI, impuestos trasladados.
Los método de pago deben corresponder a los siguientes códigos:
02 - Cheque nominativo
03 - Transferencia electrónica
04 - Tarjeta de crédito
28 - Tarjeta de débito
29 - Tarjeta de servicios
El SAT tiene diferentes tipos de uso de CFDI según el tipo de gasto. Puedes consultarlo aquí.